Opinión
Mejora continua en la recaudación de impuestos

En un contexto en el cual se profundiza la creciente interdependencia de las economías y aumentan las actividades transfronterizas, también proliferan oportunidades para la evasión y elusión fiscal, problemas que se deben abordar con una legislación moderna y una administración tributaria eficiente y eficaz.
Recientemente el Ministerio de Hacienda informó que tanto en el año anterior como en lo que se lleva del presente se ha incrementado la recaudación en términos reales, e incluso, se ha generado un superávit fiscal, lo cual implica una muy buena gestión.
Sin embargo, resulta oportuno analizar si a lo largo del tiempo han existido otros factores que han coadyuvado a generar dicho incremento.
En 1995 se realizó una reforma tributaria (durante la administración Figueres Olsen), con evidentes errores técnicos, que facilitaba al contribuyente incumplidor pagar sin multas e intereses sus obligaciones tributarias, aún luego de un largo proceso administrativo y judicial.
Los problemas técnicos se corrigieron en 1999, cuando se reformó elCódigo de Normas y Procedimientos Tributarios .
La corrección tuvo lugar no solo porque se estructuró de mejor forma un sistema de sanciones, sino también porque –entre otros aspectos– se estableció que todo contribuyente que perdiera un litigio con la Administración Tributaria, debería pagar multas e intereses –con tasas superiores a las del mercado– por las sumas dejadas de ingresar, en forma oportuna al fisco desde el momento en el cual se generó el incumplimiento.
En el período comprendido entre el 2001 y el 2003, desde la Dirección General de Tributación Directa (DGTD), se inició un fuerte proceso de reforma administrativa y de tecnificación que hizo lo siguiente:
1) Reforzó el trabajo por objetivos y metas.
2) Estableció la evaluación continua.
3) Mejoró las instalaciones de trabajo y sistemas informáticos.
4) Tuvo un impacto positivo en la generación de información para los contribuyentes mediante proyectos como el digesto digital.
Sin duda, este norte ha sido retomado por las actuales autoridades del Ministerio de Hacienda.
“Hay que retomar la idea de crear agencia tributaria e impulsar una reforma fiscal integral”.
Expresidentes...
Lo acontecido alrededor de algunos expresidentes de la República, en cuanto a ingresos que supuestamente obtuvieron y no los sometieron a tributación, impactó la conciencia colectiva, y aparecieron muchos contribuyentes que en el pasado no lo eran.
Asimismo, el impulso de la retención a cuenta generada en los operadores de tarjetas de crédito en el impuesto de ventas ha coadyuvado a la mayor recaudación de dicho tributo.
Por otra parte, el sistema de Tecnología de Información para el Control Aduanero (TICA) ha facilitado un mayor control de la evasión fiscal en el ámbito aduanero.
También, ha sido importante el clima de confianza generado por el actual Gobierno, dado que ha existido un aumento en el consumo de bienes y servicios producto de la estabilidad económica que perciben los consumidores costarricenses.
Durante esta Administración se ha fortalecido la presencia de fiscalizadores en la “calle”.
Esta mayor presencia ha generado un aumento de traslados de cargo o arreglos de pago.
De hecho, hemos tenido conocimiento de varios casos en los cuales las empresas cumplían en forma parcial sus obligaciones tributarias y han tenido que ajustarse a lo que la ley establece con el consecuente aumento de los ingresos tributarios.
El aumento de la recaudación de impuestos no se debe a un solo factor, sino que se explica por diversos elementos que comprenden desde las reformas legales hasta los cambios administrativos y algunos hechos conyunturales.
Sin duda, falta mucho trabajo por hacer y en principio la Administración Tributaria debe orientar su gestión a la facilitación y promoción del cumplimiento voluntario con apoyo en las nuevas tecnologías de la información, con el fin de lograr una mejora continua de la recaudación.
Sin embargo, y a pesar de que esos esfuerzos sean sistemáticos, resulta indispensable retomar la idea de crear agencia tributaria e impulsar una verdadera reforma fiscal integral que permita aprovechar de mejor forma los beneficios de la apertura comercial.


