Negocios # 646
País con alto faltante en las góndolas
De ocho naciones latinoamericanas, es el sétimo por carencias de inventario en supermercados
¿Qué siente cuando va a un supermercado y no encuentra lo que necesita? Posiblemente sea disgusto porque el producto le urge y porque tendrá que desplazarse a otro sitio para buscarlo.
Ese sentimiento debe ser compartido por muchos costarricenses pues el país ocupa el sétimo puesto de ocho con los niveles más altos de faltante de productos en los puntos de venta, según un análisis realizado por la organización GS1.
Esta firma se dedica al desarrollo de la logística de productos, como por ejemplo la administración del código de barras.
Según el más reciente Estudio de Faltante de Mercadería en Góndola, en Costa Rica el 8,8% de los productos que ofrecen cuatro de las cadenas de supermercados existentes no estaban disponibles al público.
El país con el mejor nivel es El Salvador con un de 6%.
Guillermo Varela, director ejecutivo de GS1, explicó que un nivel deseable para Costa Rica sería el 6%, pero que aún existen varios aspectos por mejorar en la cadena de abastecimiento de los supermercados.
Los motivos de las ausencias de esos productos son varias, entre las más importantes están la falta de entrega por parte de los proveedores y los inventarios agotados en los puntos de venta.
Varela explicó que Venezuela está de último lugar en este estudio pues posee una situación económica diferente al resto de países como un control sobre las importaciones y la adquisición de divisas que puede generar problemas en el surtido de los supermercados.
Por más demanda
Juan Carlos Bonilla, director comercial ejecutivo de la Corporación Megasuper, aseguró que ese aumento del faltante tiene varias explicaciones.
La primera de estas es porque la mayoría de los supermercados del país tuvieron un crecimiento importante en los meses anteriores, lo cual excedió las proyecciones hechas por los proveedores.
La otra es porque los clientes están comprando más. Aunque no aportó cifras, Bonilla dijo que se presentó un incremento en el valor de la compra promedio.
También argumentó que la inflación en el presente año es menor que en años anteriores y, por lo tanto, los aumentos salariales se equipararon con el costo de la vida y con esto se dio una mayor capacidad de compra.
Reconoció que también algunos productos característicos de una temporada se mantienen registrados como parte del surtido y no se eliminan de la base de datos con prontitud por lo que a la hora del estudio contribuyen a elevar el faltante.
EF también envió consultas a las otras cadenas que participaron en el estudio (Perimercados, Auto Mercado y Más X Menos), sin embargo no respondieron.
Respecto a las causas específicas de los faltantes como el rubro de “inventario agotado”, que es cuando un producto no está en la góndola, tampoco en la bodega del punto de venta y se carece de un pedido, el ejecutivo aclaró que algunas compras anormales exceden la capacidad de nuevas solicitudes en algunos establecimientos y eso es lo que tiende a agotar los productos.
Para Varela, aunque las cadenas han tenido notables avances tecnológicos en los últimos años, todavía les faltan mejores sistemas y más automatización.
Precisamente el rubro de “inventario agotado” se evitaría si los sistemas ejecutaran automáticamente una orden de compra hacia el proveedor, pero a la fecha aún interviene alguna persona para autorizar dicha orden, ya sea cada cierto número de horas o al final del día.
En la categoría de “otros productos” (artículos escolares, utensilios de cocina, adornos, candelas, portarretratos, alimentos para mascotas y artículos para limpieza de vehículos) fue la que reportó un mayor faltante, pero al mismo tiempo fue la que bajó con respecto al año anterior.
Los alimentos, las bebidas , los de cuidado del hogar y el cuidado personal aumentaron en su nivel de faltantes.
Según Varela, esto se relaciona con la forma en cómo se abastece un supermercado, pues los proveedores son responsables en un 28% de los faltantes.
Explicó que varios de los productos son llevados al supermercado por las diferentes empresas y en algunos casos cuando son artículos de baja rotación los vendedores acuden a los puntos de venta una vez por semana.
Una medida para contrarrestar esto es la utilización de los centros de distribución de las cadenas, pero no todos los productos pueden usar ese sistema porque el costo sobrepasa al de la entrega directa.
Para el funcionario de GS1, en Costa Rica algunos proveedores abastecen a los detallistas de manera rudimentaria, lo que ocasiona ausencia de los productos durante algunos días.









