Estilos de Vida # 647
VINOS
Navidad de espumante y ponche
Tradiciones y el frío de la época sirven de excusa para la elección del vino

Foto /Jupiterimages.com
Cuando me propuse escribir sobre un posible maridaje entre el vino y la celebración navideña, rápidamente me percaté que se trataba de una empresa algo estéril y poco efectiva .
Originales tradiciones, vinos festivos, recetas atractivas, pues la verdad hay poco.
Hoy día en casi todo el mundo, el vino forma parte importante de las tradiciones de esta época que para muchos resulta entrañable, nostálgica y memorable.
Pero, en general, se bebe vino, y punto: las tradiciones específicas son mucho más para la comida. Con dos excepciones importantes: el espumoso y el popular ponche.
Espumante apetecido
En todo el mundo que tiene los medios suficientes para hacerlo se aprovecha la menor ocasión navideña y de año nuevo para brindar con espumante (tradicional champaña de origen francés) o bien una cava, esa que los españoles se atribuyen.
Pero no siempre ha sido así, durante muchísimos años las clases medias y humildes brindaban con sidra achampañada, digamos que burbujeante.
Hoy en cambio, no sólo consumimos mucho cava o champaña de mejor calidad que el de antaño, sino que hemos ido aprendiendo a no beberlo -en su versión semiseco- tan sólo para el ritual brindis, sino para presidir todo el aperitivo o buena parte de una cena de navidad.
Un buen champaña con algo de cuerpo, de esos que emplean las uvas pinot noir y pinot meunier , es sencillamente irremplazable y muy apetecido.
Pero bueno, también es cierto que el champaña es un vino de consumo durante todo el año.
Típico sabor navideño
Para buscar algo más específicamente navideño no tenemos más que los diferentes ponches que culturas y pueblos preparan intentando darle un sello siempre propio y particular.
Entre rito religioso, probablemente de origen pagano, y necesidad en la época más fría del año al menos en el hemisferio norte, aunque ya he oído a varios quejarse del frío josefino de diciembre, los ponches sí que forman parte de muchas mesas navideñas alrededor del orbe.
Se puede especular con la calidad de los vinos (tintos, en general) que en la antigüedad y el medievo servían de base a aquellas bebidas que eran casi guisos de brujas o alquimistas. Pero una vez completada la mezcla, tampoco importaba mucho.
Es una tradición particularmente clara en las áreas sajonas, y quizá menos en las eslavas.
Los británicos hablan de wassail (palabra anglosajona) o más sencillamente de mulled wine , en Alemania es Glühwein , y glögg en Suecia: de ahí el grog , que es el nombre que llegó a otras partes de Europa como Francia.
Le hablo del vino caliente al que se han agregado azúcar o miel, clavo, canela, rayadura de naranja y de limón y que se sirve en un gran recipiente, ese es el ponche, un verdadero símbolo del festejo navideño.






