| Archivo | Indicadores | Lun 15 ene, 2007 - Dom 21 ene, 2007 | Escríbanos |
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Comercio | Dificultad para obtener divisas ocasiona demoras a los compradores de bienes ticos Venezuela aumenta límites a la compra de productos costarricenses Sergio Morales Chavarría Algunas industrias suspenden envíos Decisiones del Gobierno venezolano paralizaron durante las últimas semanas exportaciones costarricenses a ese país suramericano. Estas medidas obligaron a frenar envíos de productos por temor de los exportadores a la falta de pago debido a la limitación para conseguir dólares. En noviembre y diciembre pasados autoridades de ese país actualizaron las listas de los productos facultados para la obtención de la denominada Autorización de Adquisición de Divisas. Con este aval es que los importadores pueden obtener moneda extranjera para pagar sus compras.
Para otros bienes se debe presentar una certificación emitida por el Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio (Milco) de “no producción o producción insuficiente” dentro de Venezuela para que sea posible la obtención del dinero.
Para esto la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) de Venezuela tiene listas de productos que pueden optar por la autorización. Cuando están excluidos, los importadores han tenido que hacer gestiones específicas para tener el visto bueno u optar por conseguir los dólares por otras vías. Adicionalmente a estas decisiones, algunos aranceles se habrían incrementado. Las nuevas decisiones del Gobierno venezolano excluyen a los países miembros de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) por ser parte del convenio de Crédito y Pagos Recíprocos entre los Bancos Centrales de cada nación. Estas limitaciones al comercio se suman a las que se impusieron a inicios del 2003 con la creación de un control cambiario y del Cadivi. Desde entonces, los exportadores costarricenses tomaban en cuenta que la autorización para la compra de dólares podía tardar de dos a tres meses (véase recuadro: “Casos en Venezuela”). Aunque siempre recibían los pagos descartaban el uso del dinero para sus obligaciones financieras por la irregularidad en los trámites. Frente a estas condiciones comerciales, Laura Rodríguez, jerarca de la Dirección de Aplicación de Acuerdos Comerciales del Ministerio de Comercio Exterior (Comex), detalló que por el momento están realizando gestiones diplomáticas para obtener una solución a una empresa afectada que les solicitó ayuda. La semana pasada el jerarca del Comex, Marco Vinicio Ruiz, envió una carta a las autoridades del Milco para tratar de eliminar estas medidas. Afirmó que posteriormente prepararán una consulta ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) con el fin de determinar si las acciones tomadas por los venezolanos están en contra de la normativa de comercio internacional. Afectados Una de las firmas afectadas es Kimberly Clark, que anteriormente había exportado a Venezuela y preparaba para este mes un nuevo envío, sin embargo al conocer las nuevas restricciones las empresa decidió cancelar sus embarques. Sergio Calvo, director de la cadena de abastecimiento de esta compañía, detalló que además en diciembre pasado sus productos pasaron a tener un arancel del 35%, un 15% más alto del que tenían anteriormente. Con este aumento en el impuesto de entrada quedaron en desventaja ante los competidores que hacen exportaciones desde países miembros de la Aladi, quienes siguen pagando un arancel más bajo, dijo Calvo. Según Calvo, anteriormente el riesgo estaba en el tiempo que tardaban en autorizar las divisas para hacer los pagos, pero ahora las importaciones de estos productos carecerían del visto bueno de Cadivi. Calvo detalló que las ventas a esa nación eran de seis millones de pañales mensuales, equivalente al 30% de los que venden a República Dominicana o el 10% a Centroamérica. Impacto financiero Otra de las empresas perjudicadas es Chiclera Costarricense. Las ventas de esta firma dependen en un 35% del comercio con Venezuela. La compañía de capital nacional exporta desde 1999, pero desde diciembre pasado, tuvo que paralizar sus ventas, despedir 25 personas en Costa Rica y otras diez en el país suramericano, donde tiene su propia distribución. Su gerente general, Adrián Fumero, aseguró que están dejando de vender entre US$230.000 y US$250.000 mensuales. Según Fumero, llevan a cabo gestiones ante el Comex y las autoridades de comercio venezolanas para que las limitaciones sean levantadas. Uno de los argumentos utilizados es que las medidas tomadas están en contra del Convenio de Alcance Parcial entre Costa Rica y Venezuela, vigente desde 1986. Este un instrumento comercial unilateral que Venezuela concedió a Costa Rica para que ingresarán productos con aranceles más bajos. Otro afectado es Grupo TecApro que suspendió su comercio con su distribuidor venezolano el pasado 10 de enero. Parte de los ingresos de esta compañía los enviaba a Costa Rica como remesa (por servicios) y otros como pago de importación (licencias). Según su presidente, Alexánder Mora, en ocasiones tenían que recurrir a otros mecanismos para obtener los dólares sin incurrir en ilegalidades, por ejemplo la compra de bonos de deuda externa que posteriormente vendían. Estos mecanismos les encarecían las operaciones porque tenían que pagar la divisa a un 30% más alto que el tipo de cambio oficial. Mora aseguró que desde mayo del año pasado tienen autorizaciones pendientes en el Cadivi. Aunque Venezuela representaba el 6% de las ventas en el exterior, entre el 2005 y 2006 estas crecieron un 70% y la meta para este año era de 50%, dijo Mora.
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