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EDITORIAL

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PYME y tecnología: un conveniente matrimonio

Desde hace varios años tanto Fundes como la Comisión Asesora en Alta Tecnología de Costa Rica (Caatec) han venido insistiendo, a partir de distintos estudios, en que una buena parte de las pequeñas y medianas empresas (PYME) no solo no tienen acceso a la tecnología sino que además temen en incurrir en costos financieros para adquirirla.

Estos diagnósticos también denotan las limitaciones para un acceso oportuno de las PYME al financiamiento y acciones en estas entidades para que se adopten controles adecuados en su valoración crediticia que no desestimulen este tipo de inversión.

Distintas dependencias estatales e instituciones como las mencionadas –a las cuales se debe agregar la Fundación Omar Dengo– están trabajando para estimular el uso de las tecnologías de información en las PYME, sus dueños y empleados, para que estas aumenten su productividad, sean más eficientes y cumplan los estándares como proveedores de empresas de mayor tamaño (como parte de los encadenamientos productivos), realicen acuerdos de compras mancomunadas y crezcan sus posibilidades de ventas, sobre todo en el exterior.

Estas metas van más allá de generar el ambiente propicio para que las empresas tengan acceso a la tecnología. Se trata también de que los pequeños y medianos empresarios puedan sacar el mayor provecho de ella, tarea que sin duda no solo alcanza a este sector de la población empresarial. Muchas empresas de mayor tamaño no logran un uso eficiente de todas las formas de tecnología a las que con mayor facilidad pueden tener acceso.

Caatec y el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), con recursos de la Fundación Kellogg de Estados Unidos, iniciaron hace 17 meses una experiencia cuyos resultados ya pueden ser evaluados e incluidos en el análisis de este importante esfuerzo que se realiza en favor de las PYME.

Se trató de un proyecto piloto de capacitación que abarcó a 14 empresarios (que emplean de 5 a 20 trabajadores) y que tenía el propósito de que ellos pudieran conocer mejor la forma de sacar provecho a la tecnología ya disponible en sus negocios. La capacitación abarcó áreas como administración, innovación, técnicas de mercadeo, control de producción, análisis financiero, banca electrónica, gobierno electrónico y uso de las páginas web, y el enfoque metodológico era el empleo de los conceptos mediante aplicaciones prácticas.

El propósito original, que se ratificó ante los positivos resultados, era extender este programa a otras PYME centroamericanas y del sur de México. Nuevamente se contará con apoyo de la Fundación, pero con una incorporación de otras instituciones de capacitación y de los gobiernos respectivos.

En el caso del plan piloto, Caatec determinó que tres factores afectaban un mejor desempeño de las tecnologías de información en las 14 empresas: primero, la falta de destrezas del empresario y sus empleados para utilizar la tecnología, especialmente las computadoras e Internet; segundo, la falta de claridad por parte del empresario de la importancia de las tecnologías para mejorar su negocio; y por último, la percepción del empresario de que obtener y sostener la tecnología es muy oneroso.

Tras nueve meses de capacitación y tras haber pasado otros nueve desde que se concluyó, los empresarios están ejecutando en sus negocios transformaciones importantes. De estas damos cuenta en esta edición en la sección de Tecnología.

Existen experiencias que van desde sistemas contables y de análisis de ventas para controlar la colocación del producto, mejorar el manejo de inventarios y la producción, hasta un uso más eficiente del tiempo y recursos de la empresa haciendo pagos y transferencias por Internet. Pero las ideas no cesan y mientras esto ocurra, el aprovechamiento y la demanda de nueva tecnología, para abarcar nuevos procesos del negocio, seguirá creciendo.

Hace varios años Nicholas Carr, exeditor de Harvard Business Review, se atrevió a escribir que las tecnologías de información no importan. Con este argumento pretendió, contrario a lo que se pensaría, defender la importancia de la tecnología. Lo que dijo Carr es que el impulso a la competitividad de las tecnologías no está solamente en tenerlas sino en que las personas sepan usarlas y generar valor con ellas.

Esta tesis de Carr, acogida por Caatec como esencia de su programa piloto y de lo que será su segunda fase, queda muy bien recogida en una frase textual del experto: “El acceso a la tecnología de la información solo creará ventajas competitivas para una sociedad si sus ciudadanos desarrollan las capacidades necesarias para crear, agregar valor e innovar con ellas”.

Es fundamental que este enriquecedor aprendizaje alcance a otras organizaciones que trabajan en favor de las PYME. Se trata de una ruta que muestra ser la correcta y cuyos resultados pueden ser mayores.


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