Dos lectores de El Financiero cuentan sus sabores y sinsabores con el escocés
Los expertos hacen recomendaciones, pero el consumidor, ese el que manda. La manera en que se toma un whisky depende de cada uno.
Si bien algunos recomiendan “despertarlo” con agua, y nunca incluirle hielo para no adormecer sus propiedades, a final de cuentas solo cada uno sabe cómo le sabe mejor el producto.
Consultamos a dos lectores de El Financiero amantes del buen whisky, sus preferencias en marcas y la manera en que disfrutan más de la bebida.
Ellos son Federico Golcher, chairman de Ernst & Young, y el abogado Fernán Vargas.
Single malts, sin duda
Don Federico Golcher trabaja en la firma consultora Ernst & Young. En whiskys su afición se inclina indudablemente hacia los single malts, es decir, bebidas de una sola destilería, y que no se mezclan con el producto de otras. En la edición anterior (602) incluimos un listado de algunos de los single malts populares en Costa Rica. Aquí le damos la palabra a Golcher para que nos hable sobre cómo disfrutar de esa experiencia.
Marcas: Glenlivet 21 años, Glenmorangie 25, Glenfiddich 18 y el Cardhu.
Modo de consumo: “Al igual que el cognac, los single malts es mejor tomarlos puros. Algunos tienen un sabor muy fuerte a turba. Estos se pueden diliur con un poco de agua. En un día caluroso se puede enfriar el vaso o la botella, pero solo un poco. No faltan bárbaros que diluyen el sabor con mezclas, incluyendo hielo”.
Sabor: “El sabor de los single malts es complejo. Por ejemplo, permanece en el paladar, con sabores a turba, roble, frutas y otros, según su origen. Es más suave que el cognac. No es dulce. Es comparable a un gran tequila añejo como experiencia; aunque muy distinto”.
Blended, ¡y una onza!
Don Fernán Vargas es abogado graduado en la Universidad Central de Madrid. También es expresidente de Grupo Nación y ha formado parte de varias directivas empresariales en Costa Rica. Amante del tango y del bolero, “Azul” –de Agustín Lara–, aquí habla sobre sus gustos en whisky.
Marcas: Dewar´s u otro de no más de cinco años. “Los de más años me producen dolor de cabeza si son más de dos o tres tragos”.
Modo de consumo: “Cometo la barbaridad tropical de ponerle mucho hielo. Agua pura, unas 2,5, 3 onzas. Este y todos los tragos de una onza, cuidadosamente medida. Cuando alguien me critica por servirle también una onza le paso la botella y digo que se sirva lo que quiera, que yo estoy “diseñado” para tomarlos de onza y no cambio. A quienes dicen, incluyendo saloneros y bar tenders, que tienen la “onza en la muñeca” contesto que eso es una gran mentira: el tamaño del vaso, el volumen del hielo confunden a cualquiera, siempre”.
¿Single malts?: Glenfidich y Single Irish Malt. Siempre una onza, pero solo en los fríos de diciembre y enero, con poca agua muy fría y apenas 2, 3 cubitos de hielo, máximo tres tragos. Sin bocas.