Opinión
Un juego de cinco cartas y muchos jugadores

Ronald Jiménez
Presidente de Codisa Software Corp. y NAP de Centroamérica
¿Qué debería ser?
Una ciudad digital debería ser simple y disponible, como encender la luz o tomar un autobús (malos ejemplos en estos días).
Significa que los ciudadanos tengamos derecho a escoger con qué medio y en qué momento queremos (o tenemos que) relacionarnos con las instituciones:
- Haciendo fila desde la noche anterior ante las puertas de una institución llena de gavilanes (no muy gobernable y definitivamente nada digital).
- Por medio del celular mientras me tomo un café; en un Internet Café que está cerca de mi casa y que además la muchacha que lo atiende es paciente, simpática y bonita.
- En los centros digitales con tutores que está poniendo el gobierno.
- Desde Internet de la casa a las 11:00 p.m. y con ayuda de un nietecito.
- De repente en un pequeño centro de cómputo de una pequeña o mediana empresa rural, cuyo dueño se dio cuenta que era un beneficio para sus empleados y además ya no tardarían todo un día para ir a una cita a la Caja Costarricense del Seguro Social.
La infraestructura
Ese celular o esa conexión estable y rápida a internet.
Por ahora es elitista: por zona geográfica, por tipo de cliente, por dinero que pago, por suerte o mala suerte de no estar cerca de las fibras o por ninguna de las anteriores, pero sí por otra razón “inexistente” que está ahí.
Si además de todos estos problemas innecesarios le agregamos falta de conocimiento de mucha de nuestra población, entonces encontramos un nombre muy elegante y político: BRECHA DIGITAL.
Contenido
Ya entendí el punto 1 (sobre lo que debería ser la ciudad digital) y por suerte no tengo ningún fantasma limitante del punto 2, perfecto.
Ahhh, pero: ¿dónde me conecto? ¿Y quiénes me dan servicios públicos digitales?
Esperemos a que a doña Alicia Avendaño, director a técnica de Gobierno Digital, algún día le asignen presupuesto y autoridad.
Mis proveedores
Como potenciador del problema anterior de contenido, las instituciones que me deben proveer servicios creen que las computadoras se encienden de lunes a viernes de ocho a cinco.
Se requieren centros de cómputo capaces de operar las 24 horas del día los 365 días del año, a pesar de un apagón o un fantasma del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) o Radiográfica Costarricense S.A. (Racsa).
Mi compromiso
Si no uso una computadora debo buscar ayuda, si tengo acceso no debo desperdiciarlo y si tengo que capacitarme lo haré.
Pero sobre todo: no aceptemos menos que servicios digitales que funcionen 24 horas durante todo el año y que sean seguros. ¡No menos que eso!




