Finanzas # 620
Exportadores costarricenses capean inmovilidad cambiaria
Alza en precios, negociación con proveedores y hasta recortes de personal compensan menos ingreso

Garret Britton /PARA EF
En los últimos ocho meses los exportadores costarricenses se arrollaron las mangas y tomaron lápiz y papel.
Su objetivo: diseñar y ejecutar medidas drásticas que les ayudaran a compensar los menores ingresos que están percibiendo por la estabilidad en el tipo de cambio del dólar.
Aumentar los precios de sus productos, incrementar el volumen de ventas, explorar nuevos mercados, recortar gastos y hasta despedir personal son parte de las acciones aplicadas por 12 empresas consultadas por EF.
De ellas, 11 confirmaron un impacto por la apreciación experimentada en el tipo de cambio desde el pasado 17 de octubre cuando empezó a operar el sistema de bandas cambiarias. Solo una, Café Britt, descartó efectos dado que maneja todas sus cuentas en dólares.
De las 11 restantes, cinco indicaron que el golpe de esa estabilidad cambiaria ha sido alto, tres dijeron que moderado y tres leve.
Es decir, el hecho de que no haya devaluación afecta a los exportadores de manera diferente. El mayor impacto lo cargan aquellas firmas cuyos costos de producción están fijados en colones y no pueden compensarlos con un ingreso adicional por la devaluación.
Entre el 17 de octubre y el 6 de junio pasado, el tipo de cambio de venta del dólar pasó de ¢523,39 a ¢520,68, lo que significa que hubo una apreciación del colón de medio punto porcentual.
Eso ayudó para que la devaluación interanual (entre junio 2007 y junio 2006) del precio de dólar sea de 1,7%, muy inferior a la del 7,5% observada en el periodo anterior.
Resulta difícil cuantificar el tamaño del impacto de esa menor devaluación en las exportaciones. Suponiendo que entre octubre del 2006 y abril del 2007 se hubiera observado una devaluación similar a la del mismo periodo de un año antes (3,6%), se puede calcular que por mes los exportadores recibieron $26 millones (¢13.500 millones) menos al mes.
Esa cifra debe tomarse con pinzas, ya que el impacto es diferente en cada empresa y se desconoce si el ritmo de devaluación se hubiera mantenido igual con el sistema anterior.
Incluso así, en los últimos ocho meses el país exportó un promedio $727 millones por mes y un año antes ese monto era de $874 millones.
Un pellizco que duele
La presidenta de la Cámara de Exportadores, Mónica Araya, reconoció el impacto, pero señaló que dado que el objetivo de las bandas cambiarias es bajar la inflación, mientras siga disminuyendo el nivel de precios se puede minimizar la situación.
Aun así, dijo que para compensarlo solicitaron al Gobierno avanzar con la capitalización del Banco Central, que emita un reglamento sobre instrumentos de cobertura cambiaria y se avance en otros temas que afectan la competitividad del país. Por ejemplo, el exceso de trámites que exigen las instituciones públicas y la calidad de la infraestructura.
Entre las empresas que reportaron efectos negativos por la estabilidad cambiaria está Inversiones Bosquena (exportadora de helechos a Europa), la cual tuvo que recortar el 30% de su planilla (30 empleados) para hacerle frente a su caída en ingresos, reveló el gerente Gabriel Moreno.
Industrias Mafam (comercializadora de Nutrisnack’s) reportó una caída en sus ingresos de $80.000, pues sus precios no pueden subir al mismo ritmo que sus costos, dijo Marco Sánchez, gerente financiero.
Assukkar (productora de azúcar moreno) señaló que sus ingresos han bajado cerca de un 5%, por lo que han tenido que aplicar una serie de medidas desde reestructurar sus deudas hasta subir sus precios de venta, de acuerdo con Paola Alfaro, gerenta de Exportaciones.
Otras compañías también dieron alguna idea del golpe en sus finanzas: Coopemontecillos ha dejado de recibir ¢180 millones en los últimos ocho meses y Aprocam (Asociación de Productores de Mora) lo calculó en ¢6 millones.
Los empresarios indicaron que el principal impacto lo sintieron entre octubre y noviembre del 2006, cuando arrancaron las bandas cambiarias.
Agregaron que la situación será manejable en tanto el tipo de cambio se mantenga como está.
En ese punto quizá pueden estar tranquilos, dado que a mediados del mes pasado, el presidente del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez, confirmó a EF que no bajará el tipo de cambio de compra del dólar (piso de la banda) a pesar de las fuertes presiones que tienen dado el fuerte ingreso de capitales del exterior.
Sin embargo, a futuro lo que deben hacer los exportadores lo resume José Luis Arce, economista de la firma Cefsa: “La volatilidad del tipo de cambio es parte del juego que van a tener que aprender a jugar los exportadores”.
Ante menores ingresos en las exportaciones se puede:
1
Subir los precios, pero hay que hacerlo con moderación y hasta donde sus compradores lo acepten.
2
Aumentar la productividad, lo cual pasa por optimizar el uso de los recursos y usar herramientas tecnológicas.
3
Renegociar con sus proveedores para aumentar sus plazos de pago y con sus clientes para reducir los de cobro.
4
Explorar nuevos mercados en el exterior para aumentar sus ingresos y diversificar su riesgo.
5
Reestructurar sus deudas, aumentando los plazos, reduciendo intereses, o colonizando algunos pasivos.
6
Focalizar más las ventas en el mercado interno para tratar de no depender tanto de los dólares del exterior.
7
Recortar personal y otros gastos operativos y administrativos para no estrechar el margen de ganancia.
Fuente:Consulta a empresas.






