Opinión
Artículos Edición # 620
El rol del ahorro en el futuro
Si duplicar el ahorro nacional en menos de una década parece una proeza, la cruda realidad es que en términos internacionales nuestra propensión al ahorro sigue siendo muy baja.
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Es un paso lógico y natural
Alfredo Volio Pérez
El editorial deEl Financiero “5 razones para el Sí” resume muy bien las cinco razones fundamentales para votar por el Sí en el referéndum: asegurar el acceso a nuestro principal mercado de exportación, promover la inversión extranjera, crear nuevas fuentes de trabajo, profundizar la competencia interna y escoger un camino que generará oportunidades reales en un país que, sin temores ni complejos, ve al mundo como la gran oportunidad para crecer y mejorarse.
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Un momento para decidir
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ENFOQUES
La soberbia de los guardianes

Constantino Urcuyo
El llamado del pueblo recorre el mundo, todos lo representan, todos dicen encarnarlo. Los particularismos hablan en su nombre reivindicando una universalidad intangible.
La solidez de las instituciones desaparece en la licuefacción del cambio y surge la nostalgia de lo sólido-popular. Las fronteras sociales y políticas se borran y se redibujan los espacios sociales apelando a un pueblo mítico.
El discurso populista contra las instituciones lleva a la deriva autoritaria. La obsesión de preservar la identidad nacional frente al extranjero, al diferente, equivale a morderse la cola fascinados por la unidad de lo homogéneo. El llamado patriotero que busca la nación perdida y vendida por supuestos entreguistas alimenta la intolerancia, enciende hogueras verbales y polariza la vida en confrontaciones de consecuencias imprevisibles.
Imperfecta, la democracia representativa nunca alcanza a presentar totalmente al pueblo ausente, pero permite el cambio frente a los errores de los gobernantes. También con imperfecciones, la democracia directa logra la participación y la rectificación en periodos ínter electorales, aunque la participación permanente sea una ilusión. Sin embargo, tanto la una como la otra permiten una aproximación razonable a la voluntad de los ciudadanos.
Los votos se cuentan, el sufragio ordenado y transparente es preferible a la turba que se apodera de la calle y se impone por la fuerza. A través del voto es posible acercarse a la voluntad del gran ausente.
Vamos a vivir un proceso inédito, un referendo que pretende zanjar un diferendo importante, su resultado será lo más cercano a la abstracta voluntad popular. Desconocerlo argumentando que el pueblo está mal informado o que el pueblo no sabe lo que quiere, es contradecir el proceso democrático. ¿Quién determina lo verdadero? ¿La “Verdad” es superior al voto libremente expresado?
Extraña paradoja, por representar al pueblo, hay quienes lo sustituyen con la soberbia de los guardianes.