Finanzas
Scotia Leasing afirma que plan de INS es legal
No devolverá recursos recibidos por utilidades de seguro
26/10/2007 08:30 AM
La empresa arrendadora Scotia Leasing (antes Arrendadora Interfin) afirmó que el plan que permitía a algunas empresas recibir parte de las utilidades del seguro voluntario de vehículos del Instituto Nacional de Seguros (INS) era legal y fue autorizado por la administración de la entidad, según documentos en su poder.
Scotia Leasing, parte de Scotiabank, reconoció que fue la única compañía que recibió este beneficio, el cual fue suspendido por la empresa estatal el pasado 9 de octubre luego de que el gerente de la institución, Luis Ramírez Ramírez, se dio cuenta del pago de más de ¢522 millones a una sola empresa que supuestamente no estaba autorizados.
En una conferencia de prensa celebrada el pasado 24 de octubre, Ramírez indicó que la dirección jurídica del INS solicitó corroborar con las unidades técnicas la existencia de la aprobación por parte de la gerencia o de la junta directiva de este esquema.
El plan fue creado en el 2003 y beneficiaba a aquellos clientes del seguro voluntario de automóviles que registraran baja siniestralidad y un pago de primas anual de $2 millones.
Ramírez pidió a la auditoría interna una investigación para determinar la responsabilidad de quienes autorizaron esos pagos.
Según el INS, hasta el 2006 solo un cliente superó esa suma y recibió el beneficio mencionado. Aunque ese día no se reveló el nombre de la compañía dado que el asunto todavía está en investigación, EF confirmó que se trata de Scotia Leasing.
Carlos Ortíz, gerente de esta empresa, confirmó lo anterior, pero se defendió diciendo que el programa “fue autorizado mediante acuerdos y oficios formales emanados de los órganos competentes del INS de cuya validez no tenemos porque dudar y que constan tanto en nuestros archivos como en los expedientes administrativos del INS”.
A capa y espada
En su criterio, en ningún momento el INS ha dicho que dicha autorización no exista y, según él, el criterio de la dirección jurídica del INS es que este tipo de esquemas no necesariamente tiene que ser autorizado por la gerencia o la junta directiva.
“También la división Técnica y Comercial correspondiente lo puede hacer (autorizarlo) válidamente”, agregó.
“Es normal que las empresas aseguradoras ofrezcan descuentos a sus clientes más importantes, en primer lugar por el volumen de negocios que generan y, en segundo lugar, cuando se logre mejorar la siniestralidad de la cartera. Eso redunda en beneficios adicionales para el INS y sus clientes”, comentó Ortiz.
El ejecutivo no quiso revelar cuánto había pagado en primaje la arrendadora en los últimos años.
Además, vio con buenos ojos que el INS inicie una investigación del tema y confía en que la documentación correspondiente demostrará la validez del programa.
Al consultarle si Scotia Leasing consideraría devolver los fondos para evitar la polémica, Ortiz respondió que no, dado que el programa es válido y no existe ninguna irregularidad.
“Es normal que el señor Gerente General de la institución, quien no era parte del INS cuando se dio inicio con este programa, quiera tener absoluta claridad al respecto. Lo que si no es válido es que por criterios disímiles con anteriores jerarcas, se afecten los derechos de clientes del INS que, como nosotros, han actuado de buena fe”.




