Opinión
RSE y PYME suplidoras
Guido A.Monge
Es evidente que la globalización ha impulsado un proceso creciente de interdependencia económica y social, que involucra a las pequeñas y medianas empresas (PYME) como suplidoras de empresas y mercados locales, regionales o internacionales.
La aplicación de estándares corporativos de responsabilidad social empresarial (RSE) actúa como correas de transmisión sobre este tipo de firmas y sus mercados.
En este sentido, es válido preguntar: ¿Cómo afecta la definición de una estrategia corporativa a sus PYME suplidoras? ¿Deberían estas últimas empresas adoptar prácticas de RSE? ¿Qué condiciones y restricciones enfrentan? ¿Tiene sentido su adopción desde una perspectiva estrictamente empresarial (racionalidad económica-maximización de ganancias)? ¿Qué condiciones aseguran que las prácticas corporativas transnacionales promuevan y no minen el desarrollo de las PYME?
Si dichas acciones no promueven activamente un equilibrio adecuado entre prácticas sociales, laborales, derechos humanos, ambientales o de transparencia y rendición de cuentas tomando en consideración el contexto, la naturaleza y dinámica particular del desarrollo de las PYME, el efecto neto de su aplicación puede significar una severa restricción a la sostenibilidad de este segmento y, con ello, una mayor profundización de males sociales, en vez de beneficios sociales. Esto es importante si se considera que la aplicación de códigos de conducta por parte de las corporaciones tiene un impacto directo en las PYME (estructura de costos, inversión en cumplimiento y monitoreo, por ejemplo), especialmente aquellas que forman parte de sus cadenas de proveedores en los mercados locales, regionales o internacionales.
Estas observaciones deberían conducir a revisar y modificar el acercamiento actual corporativo en materia de RSE al menos en tres sentidos: 1) que no es cualquier intervención corporativa en materia de RSE la que conduce a mejorar el entorno de negocios de las PYME. 2) Es necesario reexaminar si la aplicación de estándares sociales, laborales, ambientales, de transparencia y rendición de cuentas debería extenderse a un análisis de su responsabilidad económica. 3) La conveniencia de analizar cuáles lecciones aprendidas de las práctica de RSE pueden ser adaptadas o transferidas a la experiencia de desarrollo empresarial de las PYME. Esto implica avanzar en la comprensión de cuáles son las condiciones que facilitan el cumplimiento de normas de RSE PYME, un tema poco desarrollado en la literatura sobre RSE.
En este sentido, aunque es central desarrollar las condiciones para la aplicación de normas o códigos de conducta de RSE en las PYME, desde la óptica corporativa también es fundamental valorar cuáles de esas prácticas son las que mejor se ajustan a las características y dinámica de las PYME, particularmente aquellas que forman parte de cadenas de valor agregado de las corporaciones.
“Los programas de RSE de las corporaciones están muy influidos por una visión filantrópica”.
Director
del Instituto de Excelencia Empresarial, de la Cámara de Industrias de Costa Rica
Como ha sido señalado también, en la identificación de mejores prácticas internacionales en materia de RS y PYME, la inversión compartida con este tipo de empresas suplidoras no representa un lastre para el crecimiento de la corporación.
Por el contrario, cuando la gran empresa a la que esta PYME provee la acompaña en su crecimiento y se compromete a traspasarle su experiencia y mejores prácticas empresariales, le está dando acceso a mejores tecnologías, financiamiento, innovación o internacionalización, todos factores claves para la mejora de la productividad y competitividad del segmento de la cadena de valor agregado al que pertenecen.
Esfuerzo deficitario
La experiencia costarricense (y de otros países de la región) está demostrando que las corporaciones aún no han hecho un esfuerzo comprensivo por lograr un mejor alineamiento estratégico de los programas de RSE con varios públicos interesados (su acercamiento está todavía muy influido por la visión filantrópica de RSE) y esto es cierto en el caso de sus suplidores y distribuidores y las cadenas de valor agregado a las que pertenecen.
La relevancia de definir un programa de RS y PYME proveedoras adquiere un carácter aún más estratégico si se considera que a partir de junio del 2004 la Organización Internacional para la Estandarización (ISO) estableció un cronograma para el establecimiento de una norma ISO-Responsabilidad que sea una guía no certificable, pero sí verificable y compatible con las normas ISO 9000 e ISO 14000.
Este proceso está pronto a finalizar. Esta norma considerada la tercera generación de estándares de calidad es una respuesta al creciente escrutinio de diversos públicos interesados sobre las actividades de las empresas y la aparición de nuevos requerimientos y estándares de los clientes.
Transferirknow how
Uno de los elementos importantes que incorpora la norma es la de transferencia de know how y apoyo a proveedores (desarrollo de cadenas productivas y capacidades empresariales, entre otros factores). Esto requiere de alinear mejor los compromisos corporativos con la adopción de buenas prácticas en su relación con proveedores, que tarde o temprano, independientemente de que no sea una norma certificable, se convertirá en el estándar de mayor competitividad en el desarrollo de negocios a nivel global.
Además, exige al menos tres tipos de esfuerzo: 1) la importancia de afianzar la implementación de normas o códigos existentes de RSE en las PYME suplidoras, 2) ampliar el espectro de valoración de las acciones corporativas en materia de responsabilidad social (y las metodologías de RSE) para que se tomen en consideración todas las dimensiones de su interrelación comercial, inversión o de socio estratégico del desarrollo de las PYME, y 3) ir más allá de la implementación de normas de RSE en las PYME y promover proactivamente, por parte de las corporaciones, acciones que conduzcan a procesos más complejos de agregación de valor, innovación o internacionalización de sus proveedores como parte de un compromiso corporativo mayor con estas empresas en el marco de sus programas de RSE.




