Economía y Política # 633
CCSS revisa terapia financiera
A pesar de recientes crisis, institución se prepara para asumir nuevos compromisos

archivo gN /PARA EF
Las finanzas de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que en el 2005 estaban en cuidados intensivos, muestran ahora otro tratamiento.
Las autoridades consideran que hay suficiente salud para permitirse asumir la carga de licencias de maternidad (representaría ¢6.000 millones al año). Y en la agenda está la posibilidad de un seguro para amas de casa.
¿Las razones? Sienten una rehabilitación tras la receta de agregar 700.000 nuevos contribuyentes, la reforma en el sistema de pensiones y la inyección de ¢185.000 millones en bonos del Gobierno, como pago de deudas del pasado.
Este diagnóstico es rechazado por el sector sindical, según manifestó Luis Chavarría, secretario general de Undeca. Por el contrario, el sector empresarial avala las prescripciones de los últimos dos años, refirió José Salas, asesor de la Cámara de Industrias.
Tras el tratamiento
“Cada año se presenta un déficit, se tiene que recortar personal o aplazar inversiones, y siempre se mantiene una deuda del Estado”, dijo Chavarría, quien aseguró que la deuda podría ser de ¢500.000 millones.
A pesar de ello, Salas argumentó que la cobertura se elevó a un 53% en pensiones y un 61% en salud, “lo que representa una significativa mejora en las finanzas para la institución”. A su vez, resaltó que la morosidad empresarial disminuye (12% desde el 2002).
El pasado también motiva el escepticismo: desde el 2002, la Sala IV prohibió que el Estado acumulara deudas con la CCSS. Sin embargo, se requirieron siete años para que el Gobierno anunciara el pago de obligaciones que se remontan a 1994.
Guillermo Zúñiga, ministro de Hacienda, aseguró que estos padecimientos no se repetirán.
El compromiso es que se girarán los títulos de deuda interna por partes (¢40.000 millones el próximo año), y que no dependerán del plan fiscal o la coyuntura macroeconómica.
“Asociamos el giro de estos bonos con las inversiones de la CCSS, es sostenible incluso en un escenario presupuestario conservador hasta el 2011”, manifestó Zúñiga.
Tres pacientes ¿con salud?
El optimismo puede generar inquietud si se considera que las pensiones no contributivas se triplicaron, y aumentaron su peso mensual ¢2.000 millones a ¢4.000 millones.
Además, desde el 2002 los egresos crecieron por encima de los ingresos en las liquidaciones ante la Contraloría, tanto en el sistema de salud (12% ante 10%) como en pensiones (67% ante 47%).
Incluso desde el 2002 se habló de una situación crítica en pensiones, lo que motivó una reforma en el 2005.
Pero Manuel Ugalde, gerente financiero de la CCSS, aseguró que estas cifras no son síntoma de debilidad: el sistema de pensiones no contributivas es administrado por la CCSS, pero no depende de sus recursos, sino de los fondos girados por Asignaciones Familiares y Hacienda.
Con respecto a pensiones, alegó que las inversiones de más de un año se contabilizan como egresos, por lo que en realidad hay un comportamiento positivo: los ingresos crecieron un 47%, pero los gastos un 22%.
En salud, Ugalde admitió que hubo “una situación bastante complicada” hasta el 2005, pero indicó que en el 2006 se presentó una estrategia para aumentar la cobertura. En el 2002 se estimaron 115.000 patronos morosos, que representan a 420.000 trabajadores; además, hay 280.000 trabajadores independientes, que con laLey de Protección al Trabajador se deben afiliar.
Medicina del futuro
La sostenibilidad es la clave, por encima de diagnósticos.
En pensiones, todavía puede ser temprano para evaluar si la reforma del 2005 fue suficiente, según Gustavo Picado, director financiero de la gerencia de pensiones. “Se hicieron cambios en los requisitos al pasar de 240 a 300 cuotas, y cambios en el cálculo del salario promedio y tasas de contribución. Pero la reforma realmente empezó en diciembre del 2006, se requiere un estudio actuarial para ver su impacto”, expresó.
En salud, también está pendiente la resolución del dilema de si sale más caro comprar servicios que darlos directamente. En octubre la Junta Directiva deberá decidir, con base en un estudio que comparó costos y calidad.
Pese a ello, la gran medicina es sin duda la inversión, que según datos de la Contraloría, bajó un 99% del 2002 al 2006.
Sara González, directora de presupuesto de la CCSS, acotó que hubo un “pico” por el préstamos finlandés, en el 2003. “No se rebajaron los niveles en general, de ¢50.000 millones hoy día”, dijo.
Sin embargo, Ugalde admitió que el gran reto es recuperar la inversión.
Esperan rehabilitarla con la medicina de Hacienda. Pero dependen de que esta terapia no se vuelva a suspender.







