Negocios # 633
Lluvia de ideas: ¿cómo lograr que sea efectiva?
Establezca un procedimiento formal y elija un equipo de trabajo compenetrado

jupiterimages /Para EF
Todos conocemos la técnica de lluvia de ideas, donde un equipo de trabajo expande las posibles soluciones a un problema sin críticas, sin argumentos, solamente produciendo todas las alternativas posibles.
Pero lo que debe llamar la atención es la efectividad de su práctica y para eso se requieren dos elementos fundamentales .
Primero: un equipo de solución de problemas compenetrado, donde sus miembros posean la madurez necesaria para respetar las ideas de los demás y construir sobre ellas. Este tipo de equipo de trabajo ha alcanzado el máximo nivel en las etapas de desarrollo propuestas por Bruce Tuckman en 1965. Según Tuckman, los equipos de trabajo pasan por cuatro etapas.
1. Formación, donde el equipo no se conoce, tiene un alto grado de ansiedad y fantasea sobre el alcance de sus soluciones.
2. Confrontación, donde los miembros del equipo desconfían de sus compañeros y se forman subgrupos de acuerdo con intereses, agendas personales y afinidades.
3. Normalización, donde el equipo establece reglas y se apega a ellas para lograr resultados tangibles.
4. Desempeño, donde el equipo de trabajo logra un funcionamiento orgánico, cada miembro conoce su función, fortalezas y debilidades, así como las de los demás y existe un algo grado de productividad y logro.
Se necesita de un equipo en la etapa de desempeño para sacar el máximo provecho de la lluvia de ideas.
Con orden y método
“Se requiere un equipo de solución de problemas compenetrado, que tenga la madurez necesaria para respetar las ideas de los demás”.
Ingeniero en producción industrial
Consultor y capacitador
El segundo elemento fundamental es establecer un procedimiento formal de lluvia de ideas, no simplemente una amigable reunión sin orden ni método.
El equipo pasa por una primera fase de “calentamiento”. El facilitador de la sesión hace una pregunta que promueva la creatividad, como por ejemplo, haga una lista de extras que le gustaría tener en su teléfono celular, o qué sería lo primero que le diría a un extraterrestre si toca la puerta de su casa.
Luego el líder de la sesión presenta el problema en estudio, y promueve la producción de ideas para su solución. Se siguen cuatro reglas básicas: enfocarse en la cantidad de ideas, no criticar las ideas de los otros, promover ideas inusuales y combinar y mejorar ideas. Posteriormente, se clasifican y categorizan, de tal forma que se eliminen ideas duplicadas y se resuman ideas parecidas. Los miembros del equipo pueden después votar por las mejores ideas, o preferiblemente “multivotar” de tal modo que cada participante reparte, no uno sino un grupo de votos a las ideas de mayor atractivo.
Un tercer elemento es asegurar la práctica constante de la lluvia de ideas. Algunas empresas desarrollan hasta 100 lluvias de ideas formales por semana.
Técnicas
Existen variaciones a la lluvia de ideas orientadas a mejorar aún más la productividad de los equipos de trabajo. Por ejemplo, la técnica de grupo nominal es una tormenta de ideas donde los participantes escriben, en lugar de decir, sus ideas, y funciona especialmente bien cuando existen miembros dominantes que monopolizan la sesión.
Otra técnica es el diagrama de afinidad. En este caso los participantes escriben sus ideas en papel engomado ( post it notes ) y el facilitador agrupa las ideas por afinidad y el equipo da un nombre a las categorías resultantes en lugar de las ideas individuales. Luego se trabaja en las categorías con “multivoto” u otras herramientas.
Antes de utilizar herramientas cuya complejidad puede tomar precedencia sobre el problema que se quiere solucionar, utilice la lluvia de ideas y permita que su simpleza sea el vehículo hacia la creatividad práctica. No se conforme con su aplicación esporádica e informal, saque el máximo provecho del ambiente de libertad y pensamiento sin reglas, que resultará en excelentes soluciones a las circunstancias que requieren de su atención.
Es cierto que se necesita de un equipo maduro para sacar el mejor provecho de la lluvia de ideas, pero al mismo tiempo la técnica le permitirá a su grupo llegar más rápido a etapas de alta productividad por la motivación que resulta de ver resultados rápidos, simples y prácticos.




