Economía y Política # 678
Antes Cafta, ahora la campaña
Final de agenda del tratado abre espacios a nuevos temas, pero proceso electoral cambia prioridades

Eddy rojas /Archivo PARA EF
Nuevas sombras amenazan la productividad en la Asamblea Legislativa. Cuando se empieza a vislumbrar la luz al final del túnel, los matices electorales comienzan a oscurecer la posibilidad de lograr negociaciones fluidas.
Diputados y fracciones se preparan para una era después del Cafta, con un panorama totalmente diferente, en el que se pasará de dos alianzas radicalmente opuestas y un tema que copó el Plenario, a nuevos movimientos.
Ya hay una fila para el Plenario, con las propuestas de seguridad nacional, hasta las de transporte (ley de tránsito, impuestos de combustibles). Estos se beneficiarán de su condición de urgencia nacional, que dificultará oponerse a ellos.
Entre las materias que podrían verse afectados, surge la que fue la prioridad dos del Gobierno: las reformas fiscales podrían tener que reducir su expectativa. Temas como reformas de Estado y electorales ven menguadas sus opciones.
Un nuevo mapa
Las proyecciones de la campaña abarcarán desde los esfuerzos de partidos por distanciarse de Zapote, a un incremento en el control político para posicionarse ante la opinión pública.
En el Partido Liberación Nacional (PLN) tampoco son inmunes a este virus electoral y las diferencias internas, con las distritales a la vista, en enero.
Además, el escándalo con las asesorías del BCIE puede generar estática y restar maniobrabilidad.
El intento de varios diputados del PLN para salir de la crisis involucrando a la presidenta del PAC, Epsy Campbell, para lograr un empate en críticas puede tener efectos inesperados. La petición de dirigentes para la renuncia de la exdiputada puede significar el ascenso al poder en las filas rojiamarillas de un sector más radical en el PAC y restar espacios a los sectores que no temían coincidir con el Gobierno.
También en el Movimiento Libertario se dan señales de un endurecimiento. Luego de que Ovidio Agüero fuera ungido como jefe de fracción, su intempestivo relevo genera dudas. Pero los rumores de un intento de dar perfil más agresivo a la jefatura son rechazados por el ML.
En el PUSC, también se han presentado peticiones del diputado Bienvenido Venegas por un control político más activo.
Cambio de escenario
Así se dificulta aprovechar los espacios que se abrirán una vez que se pase la página del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta).
Prácticamente solo resta el trámite de un proyecto de la agenda de implementación, luego de que las enmiendas al tratado recibieran primer debate el pasado 22 de julio, y que la Sala IV diera luz verde al fortalecimiento de telecomunicaciones la semana anterior.
En total, se habrán aprobado 13 leyes una vez que se concluya con la agenda del Cafta, con decisiones históricas como las aperturas de telecomunicaciones y seguros. Pero debe tomarse en cuenta que no fueron fruto de acuerdos legislativos, sino de la presión del referendo y la fecha límite del tratado para ser implementado.
Así que el fin de la era del Cafta en la Asamblea debía dar paso a la toma de decisiones trascendentes en los campos que se habían relegado por este debate.
Nuevo juego, poco tiempo
Los jefes de fracción preparan el terreno para las nuevas condiciones, de las cuales agosto será un indicador clave: en este mes el Gobierno tendrá la iniciativa.
Pero el tiempo se acorta. Al Gobierno le quedan 15 meses antes del arranque oficial de la campaña, espacio que puede ser corto para impulsar proyectos de gran ambición, que requieren ser presentados y consensuados.
Por ello, desde ahora hay que acelerar. En este punto, Núñez es positivo: considera que pasar de las alianzas estáticas a alianzas más flexibles generará un ambiente positivo. “Habrá más capacidad de concertación”, dijo.
Francisco Antonio Pacheco, presidente legislativo, coincide en que habrá frutos al pasar a alianzas más flexibles. Sin embargo, aunque descartó que el Cafta dejara heridas permanentes, admitió que la campaña ronda las curules.
En la oposición se coincide en el reacomodo, pero mientras en el PAC se habla de seguir la línea, en el ML se piensa en fortalecer el control político y en el PUSC en insistir en la agenda social.
Así, entre ajustes, la era después del Cafta arrancará contra el tiempo y con el reto de disipar las sombras que dificultan grandes acuerdos.
Principales bancadas se reacomodan para la era después del Cafta.
Partidos
PLN: De liderear una alianza de 38 con un solo objetivo, ahora puede diversificar sus alianzas: buscará mayorías menos amplias y según los temas, como una tributaria con el PAC, y otra para efectos de control político con el PUSC.
PAC: Quiere mantenerse como líder de la oposición, pero también suavizar la imagen de bloqueador de la agenda. Buscará que se incluyan temas tributarios.
Movimiento Libertario: Tras su participación en el G-38, es el más urgido en tomar distancia y recuperar banderas de oposición. Apoyará temas de liberalización, pero se opondrá en temas tributarios.
PUSC: lnsistirá en agenda social, pero debe lidiar con diferencias entre fracción y autoridades del partido, y su relación con el Gobierno, por polémica con las asesorías.
Objetivos
Interés: Seguridad ciudadana, combustibles, tránsito, agenda social y tributaria.
Debe lograr impulsar la agenda de Gobierno, atrasada tras dos años de concentrarse en el Cafta.
Interés: Mitigar efectos de modelo de desarrollo en sectores vulnerables, reformas tributarias, control político. También coincidirán con Gobierno en tratar seguridad y energía.
Interés: Control político, proyectos de titularización de tierras y proyectos de seguridad energética y seguridad ciudadana “pero de forma integral”. Se preparan para resistir ofensivas tributarias.
Interés: Agenda social, con énfasis en reforma a Fodesaf. Insistirá en pilares que presentó hace dos años: combate a pobreza, competitividad, seguridad, infraestructura.
Fuente Consulta a jefaturas de fracción.




