Empresas del Siglo XXI
Abriendo el camino
Gustavo Halsband
Los innovadores son rebeldes y suelen ser rechazados por lo establecido. Muchas veces los verdaderos creadores deben seguir los caminos conocidos o continuar solos. Edison, Picasso y Einstein fueron auténticos innovadores o rebeldes por pensar fuera de los límites impuestos por la sociedad.
Abundan en la historia quienes trabajan en campos ajenos a los que fueron formados, con el fin de cambiar lo definido como normal.
Nicolás Copérnico afino su teoría de los movimientos planetarios siendo canónigo de la catedral de Frauenburg, Polonia. Galileo estudió para médico, no para astrónomo o físico. Gregor Mendel, con su gran sentido de la observación y el análisis, era monje dedicado a la agricultura cuando propuso los conceptos que dieron forma a la ciencia de la genética. Einstein creó la teoría de la relatividad cuando era empleado de una oficina de patentes.
Muchos creadores fueron aislados socialmente, juzgados, silenciados, ignorados o catalogados como locos y molestos. Ellos supieron perseverar con un espíritu ejemplar y convicción personal en sus creencias, lo que les permitió soportar el ridículo sin que esa experiencia los destruyera...
Newton y Pasteur fueron apartados por tener ideas propias. John Popper dictaminó que el foco eléctrico luminoso de Edison no tenía futuro.
Todos los empeños creadores o innovadores se relacionan con el cambio y la resistencia que ello provoca al desafiar lo establecido. La oposición mayor puede provenir de los actores que dominan el mercado, una industria o un dogma. Estos empeños por crear, cuando tienen asidero en un sueño único de realidad y la firme decisión de concretarlos, no pueden ser desviados ni influidos por la competencia.
Lo que da un impulso a lo nuevo, con sentido de futuro, desde un presente que construyen quienes toman la decisión de transcender con sus ideas.