Opinión
CONTRA PUNTO
Europa, más de lo mismo
Opinión sobre el editorial anterior. Un proceso complejo. Edición 677
Tomás Pozuelo
No son nuevas las quejas de la industria alimentaria frente a la estrategia oficial de promover un acuerdo con Europa basado en la intención de exportar materias primas y productos agrícolas del país a precios más bajos que los ofrecidos por las corporaciones agrícolas a los productores nacionales, mientras se cierra el mercado local a las importaciones de estos mismos productos.
Las autoridades centroamericanas anuncian los esfuerzos por la apertura del mercado europeo de bienes primarios –azúcar, por ejemplo–, al tiempo que son los responsables del cierre del mercado local para este producto y otros como la papa, la leche, el arroz y los aceites comestibles. Entonces, ¿por qué abrir nuestro mercado a productos que vendrán elaborados con materias primas regionales que sí han sido negociadas bajo condiciones competitivas, en tanto que la mejor estrategia regional ha sido la de cerrar el mercado propio de dichos bienes primarios?
“Se genera una distorsión que beneficia a los productores del Viejo Mundo”.
Además de esta muestra de bondad hacia los europeos, debemos señalar la falta de interés y definición de prioridades por parte de nuestro gobierno en lo que se refiere a integración centroamericana.
Antes de avanzar en la apertura del mercado local a los productos que provienen de Europa, la región debe avanzar en procesos de armonización arancelaria, eliminación del Anexo A y de las trabas que impiden un comercio fluido y progresivo, como solicitan los europeos para sus productos.
No podemos aceptar que nuestros negociadores estén más preocupados en darle mayor competitividad al producto europeo en el mercado centroamericano, antes que en priorizar el comercio de productos alimentarios en nuestra región.
