Entrevista # 681
Zapatero que rompió la horma
José Luis Alemán diseña y vende zapatos excéntricos que su papá, un zapatero artesanal, elabora

Frank Guevara /Para EF
Si uno de sus diseños de zapatos es apto para ir a la iglesia, José Luis Alemán, cuyo nombre artístico es Zawate, hizo mal su trabajo.
Así resumió su proceso creativo quien se hace llamar empresario ilusionista, ‘bailaor’ flamenco y porta el mismo producto que vende: unas botas blancas con rayas negras de charol y suela de llanta de avioneta, parecidas a las que usan en la lucha libre mexicana.
Las diseñó él mismo y les llamó los ‘zawatipos’, por ser el prototipo que somete a prueba todos los días para garantizar la calidad que construye su padre, José Alemán Reyes (don Zawate, le llama él).
El progenitor es un zapatero artesanal nicaragüense de 68 años que vino al país hace cinco décadas, y ha vivido siempre de su oficio, relegado hace tiempo por la industrialización y “los zapatos chinos de ¢3.500 que no duran nada”, dice Alemán hijo.
Desde hace siete años se metió con su papá en la venta de zapatos a la medida y ahora, bajo la marca Generazión Z, tiene una meta clara en la que rinde tributo a su progenitor y a todos los zapateros que han desaparecido: lograr el renacimiento de la zapatería artesanal para “preservarla hasta el fin del mundo” con una tienda llamada “El Garaje del Zawate”, donde su padre “pase de ser un artesano a un artista” y se proteja de la industria.
¿Cómo nace la inquietud de revalorizar la zapatería artesanal? ¿Cómo se vinculó con su papá?
Empezó con algo muy simple: las zapatillas de ballet de las estudiantes de una escuela de danza. Son marca nortemericana hecha en China… No son de cuero, sino de cuerina, un sintético, y a los bailarines se les despedazaban. Yo pensé, esto lo puede hacer mucho mejor mi papá y empecé con la marca Zawate.
¿Y cómo llegaron a Generazión Z?
Ahora Zawate S.A. lanzó la marca Generazión Z. Yo hago los diseños y mi papá los construye. Incluso él me ha hecho propuestas. A Generación Z yo lo defino como un estudio sobre la imagen que proyectamos hacia los demás. Yo quiero trabajar tres líneas estéticas, una es botas y botines, con la que quiero empezar; luego ropa exclusiva y accesorios raros, pero, tranquilo (se dice a sí mismo), vamos paso por paso…
¿Cómo crea estos productos?
Yo hago una prueba de materiales y los fuerzo al máximo. Así puedo garantizarlos. Los someto a situaciones duras. Por eso estos están sucios (me enseña sus zapatos, que llegan hasta la pantorrilla, son blancos con rayas negras de charol... ). Este es el ‘zawatipo’, como decir el prototipo… así les llamo yo.
Cuando dice esto, me río a carcajadas , y él me acompaña...
¿Y de dónde vienen esos nombres?
Yo siempre hago un juego con mis marcas, el ‘zawatipo’, el ‘zawamóvil’, la ‘warida’ (su casa)… En un libro sobre el arte de la riqueza yo leí que a uno no le debe dar vergüenza bautizar las cosas con nuevos nombres. Yo tengo que impregnar mis cosas con mi propia esencia. Por ejemplo, en mi página Web yo no tengo currículum vitae , sino ladriculum perrae... eso es parte de la línea estética que quiero seguir con mi sitio y mis ideas.
¿Qué distingue a su empresa de otras?
Primero que mis diseños son exclusivos, nunca se repiten. Segundo, yo quiero que el cliente sea parte de ese proceso de diseño, ya que si esto trata de construir su imagen personal él tiene que ser parte. Estos son productos excéntricos y tenemos una garantía que pocos tienen: 50 años de labores en zapatería de mi papá, lo que es bastante.
¿A dónde quiere llegar con los diseños y el trabajo de su papá?
Mi plan de expansión es el siguiente (me lo dice con total determinación, como si se lo hubiera repetido a sí mismo frente al espejo del baño mil veces): comercialmente quiero resucitar el arte de la zapatería artesanal y preservarla hasta el fin del mundo. Esto lo lograré con mi primer tienda taller. Se llamará “El garaje del Zawate: galería del arte del calzado”.
¿De qué se tratará?
Será un lugar que nunca esté amenazado por la zapatería industrial. Quiero un lugar donde mi papá pueda seguir haciendo y vendiendo zapatos, esa es la única forma de preservar la zapatería artesanal. Así él me puede transmitir sus conocimientos de zapatero y que yo pueda, a su vez, transmitirlos a otros. La idea es producirlos, venderlos y hacerlos a la medida con mis diseños.
En su sitio Web (www.zawate.com) usted se hace llamar empresario ilusionist. ¿Qué quiere decir eso?
Empresario porque ahora mis negocios se van a dirigir a dar plenitud a la gente con diseños exclusivos. Ilusionista porque yo hago ilusionismo... magia con mi proyectos, mis obras, mis zapatos. No se imagina lo que es ver al cliente cuando hicimos el boceto juntos y luego ve el zapato listo. El agradecimiento y el abrazo son gratificantes. Esto es algo que nació en la calle.
¿Qué dice de una persona ese zapato rojo? (le señalo un botín rojo con cordones blancos y una hebilla color cobre en el tobillo)
Pues mire qué zapato más bonito. Esta hebilla no es necesaria, pero se puso para que le diera un buen toque, un toque personal, ( se exalta y sube sube la voz) ¡un toque de distinción! Lo que quiero es que con estos zapatos la gente se distinga de la masa, y creo que eso es lo más importante de mi marca, la gente que usa la los zapatos de la Generazión Z se distingue. Yo quiero invitar a la gente a que despierte.
Sin duda hay más jóvenes como usted, con ideas fuertes y empresas en mente, pero no se mueven ¿qué pasa con ellos?
El problema es que se les olvidaron los sueños, se les olvidó soñar. La gente trabaja y estudia tanto que olvidó para qué lo hacía, y es para cumplir los sueños.
Nombre: José Luis Alemán. Formación: “Los programas académicos extensos me obstinan”. Edad: 27 años. Estado civil: Soltero. Trayectoria profesional: Diseñador gráfico.



