Scientia
El correo gris
Juan Carlos Sánchez
Hace unos días McAfee publicó los resultados de su “Experimento SPAM”, en el cual participaron 50 personas que navegaron sin protección durante 30 días. Además de los correos no deseados, encontraron más de 20.000 mensajes considerados “correo electrónico gris”.
El spam es correo masivo, no deseado y no solicitado. Así que, cuando los participantes se suscribían para recibir un boletín informativo, también abrían la puerta a múltiples boletines que no son precisamente “no deseados”. Esta área gris (que no nos permite distinguir lo que es o no deseado) da su nombre al correo.
Producto de esto, se ha elaborado una nueva lista de consejos (y replanteado los anteriores) para evitar a los indeseables. Como siempre, se le recuerda que no responda a correos no deseados. Si lo hace, (incluso para solicitar que lo eliminen de la lista) estará dando aviso que su cuenta está activa. No publique su dirección de correo electrónico en Internet y compruebe si esta es visible para todo el mundo. Para ello basta con escribirla en un motor de búsqueda (comoGoogle.com ). Si aparece, es que está visible.
La mayoría de los proveedores de servicios de Internet ofrecen un filtro gratuito de mensajes no deseados. Eche mano a este o adquiera un software antispam.
No abra mensajes enlaces a la Web, pues permiten al remitente darse cuenta de quiénes han abierto el mensaje. Es muy útil usar una versión de correo electrónico que no cargue automáticamente las imágenes remotas de gráficos.
Si llena formularios de suscripción en la Red, lea el reglamento de privacidad para asegurarse de que su información no será pasada a terceros. La aceptación pasiva, es la principal puerta para el correo gris.
Nada de esto le garantiza ser libre de los indeseados, pero sí reducirá las posibilidades de dejarlos entrar sin permiso.