Empresas del Siglo XXI
Fusiones y adquisiciones
Cristián Leñero
George Stalk y Rob Lachenauer, en el libroHardball: Are you playing to play or playing to win? dicen que la competencia en los próximos 10 años será tan feroz, que las victorias marginales y las ventajas competitivas de corto alcance serán insuficientes para desarrollar una empresa próspera.
Explican que para triunfar se requiere de la ejecución implacable de una estrategia focalizada en convertir las ventajas competitivas en “decisivas”, que neutralicen y marginen a la competencia.
Producto de su análisis, basado en casos reales de compañías de diferentes industrias, determinan lo que denominan, las siete estrategias Hardball, siendo una de ellas Hardball M&A o Fusiones y Adquisiciones Hardball.
Una fusión o adquisición exitosa le permite a la empresa prevaleciente desarrollar ventajas decisivas más rápido, consolidar sus activos estratégicos o construir economías significativas, que le posibilitan convertirse en una empresa prácticamente intocable.
Pero existen algunos peligros y uno de ellos es que con frecuencia se convierten en una especie de juego para el CEO, pues es una forma de aparentar crecimiento, inflar el precio de las acciones o ganar méritos que alimenten su ego.
El otro gran cuidado que hay que tener con este tipo de estrategias, es cuando se confunde la M&A como si fuera en sí la estrategia, cuando en realidad es solo un medio para sustentarla. La corporación que emerja bajo estas circunstancias se puede derrumbar también muy rápidamente.
A pesar de su alto índice de fracasos, las fusiones y las adquisiciones pueden ser medios poderosos para consolidar estrategias de una manera eficiente y a una escala mayor que si se les buscara a través de un crecimiento orgánico. Lo importante es ser conscientes de los peligros que se corren cuando se escoge esta alternativa como palanca de crecimiento, para administrarlos.