Economía y Política # 650
Producción iniciaría dentro de tres años
Yuca amarga dotará de etanol la gasolina

Archivo GN /para EF
*Colaborador
La yuca amarga no se come, pero con ella el Consejo Nacional de Producción (CNP) cocina un apetitoso proyecto.
Esta es la receta: almidón de yuca amarga, enzimas y tiempo de fermentación. El platillo final es etanol anhidro, un tipo de alcohol carburante.
Si esa sustancia se mezcla con gasolina se consigue un combustible más amigable con el ambiente y el país gasta menos por el petróleo, cuyo precio se acerca a los $100 el barril y su factura para este año se calcula que será de $1.500 millones.
Esas son las dos primeras ventajas que ya se han aplicado en el país con etanol de caña. Pero el platillo con yuca es más productivo, pues en la receta también entrarían agricultores nacionales que cultivan en zonas con bajo índice de desarrollo.
Este es el proyecto en el que trabajan desde hace siete meses Orlando Vega y Pedro Hernández, que daría frutos hasta dentro de unos tres años.
Vega es gerente del Programa Nacional de Biocombustibles y Hernández de Raíces Tropicales.
La idea es sencilla. El país pagará en el primer semestre del 2008 unos $22 millones en etanol para mezclarlo con gasolina (cálculo a $0,6 por litro al 9 de enero, según la Chicago Board of Trade).
Si los agricultores nacionales cosechan yuca amarga y se vinculan con la industria del etanol, parte del dinero quedará en sus manos.
180
litros de etanol puede producir una tonelada de yuca amarga fresca.
30%
de la yuca amarga es almidón, que con enzimas como la levadura pemiten obtener etanol.
Así, una planta que procesa yuca y convierte su almidón en etanol necesita un mínimo de 4.000 hectáreas que produzcan la yuca fresca.
Esa plantación puede generar alrededor de 4,6 millones de litros de etanol, lo que representa $2.700.000 que se quedarían en el país para los agricultores.
Este tipo de yuca usualmente no la consume el costarricense y su rasgo especial es que tiene altísimos contenidos de almidón, incluso mayores que los de la yuca dulce o tradicional, por lo que su aprovechamiento para hacer etanol es óptimo, indicó Hernández.
El modelo empresarial propuesto por el CNP es de cooperativa, en donde el agricultor no solo aporte materia prima, sino que también reciba ganancias por las ventas finales.
A cocimiento lento
Pero si la receta es fácil, conseguir los ingredientes no.
Aunque todo productor podrá participar en el proyecto, el Instituto de Desarrollo Agrario se encarga de ubicar las tierras incultas y agricultores de la región Huetar Norte que permitan iniciar el cultivo
Hernández calcula que hasta dentro de tres años el país producirá etanol de yuca amarga, debido a que la experiencia nacional con el cultivo y procesamiento de yuca amarga es mínima y actualmente no hay producción alguna. El primer paso que debe dar el CNP es importar la semilla desde Colombia.
Por ahora, el Consejo trabaja en vincular en el proyecto a la empresa privada para comprar una planta procesadora de yuca que produzca etanol, valorada en $12 millones.






