Finanzas # 650
Consumidores reciben el 2008 con más optimismo
Inflación mella confianza de familias pobres en la economía

MARIO ROJAS /PARA EF
Los aguinaldos avivaron el optimismo de los consumidores en la recta final del 2007, al punto que la confianza en la economía del país tocó uno de sus puntos más altos de los últimos tres años.
Pese a ello, lastres como la inflación impidieron que familias de nivel socioeconómico medio y bajo calificaran su situación de manera más positiva.
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de EF cerró en diciembre en 6,3 puntos –de 10 posibles–, la segunda mayor observación desde que inició la medición en el 2005.
Además, durante los últimos 12 meses el indicador sobrepasó los cinco puntos. En esta zona las percepciones positivas superaron a las negativas.
El ICC de EF lo calcula la firma Unimer siguiendo los parámetros de la Universidad de Michigan. Consiste en una entrevista telefónica aplicada a 500 hogares; su margen de error es de 4,4 puntos y la confianza del 95%.
Se basa en preguntas sobre cómo la situación personal y del hogar ha cambiado y cómo se espera que varíe, las expectativas de la economía y las condiciones actuales para hacer compras.
Compras pintan bien
El ICC terminó el 2007 con un promedio de 5,5 puntos, superior a los 4,7 puntos del 2006 y aun más alto que los 3,7 puntos del 2005.
La confianza creció con vigor, apoyada por los jefes de hogar que expresaron sentirse en una mejor situación que hace un año.
Cuatro de cada 10 hogares piensa que es un buen momento para adquirir vivienda o carro. Este grupo supera por primera vez a quienes consideran que es mala época para tales compras.
Las expectativas a corto plazo también repuntaron; seis de cada 10 jefes de hogar esperan que sus ingresos personales y familiares mejoren en el próximo año.
Sin embargo, la encuesta muestra que el optimismo no fluye por parejo y existen diferencias entre los hogares, de acuerdo con su nivel socioeconómico.
Dos de cada 10 hogares manifestaron que su situación ha empeorado y la inflación es la principal justificación que dan la mayoría de familias que resienten el deterioro en sus finanzas.
Esta variable, medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), creció casi un 11% en el 2007. Isaac Castro, economista de Interbolsa, considera que la meta del Banco Central para el 2008 podría rondar el 8%.
No obstante, eliminar esta ancla al optimismo de un buen grupo de familias podría ser una tarea complicada.
Castro comenta que el escenario está dividido por dos fuerzas. “Este año veo a un Central más activo en el control de la inflación”, comenta el especialista.
Sin embargo, factores coyunturales como la acelerada apreciación de los granos básicos y las materias primas ejercen una fuerte presión sobre el IPC.






