Finanzas # 650
Debilitamiento del sistema financiero
En la declaración realizada la semana pasada por Ben S. Bernanke, presidente de las Reserva Federal (FED), se observa la preocupación de la Reserva por una moderación en el crecimiento de la economía estadounidense. La crisis del sistema financiero además de la recesión del mercado de viviendas, y su posible contagio hacia otros sectores de la economía, son las principales preocupaciones de Bernanke.
En los últimos meses la turbulencia del sistema financiero (relacionada a la crisis crediticia), la incertidumbre generada en torno a la valoración de los instrumentos, así como la posibilidad de que la principal economía mundial caiga en una recesión han incrementado la aversión al riesgo. Lo anterior ha provocado una menor demanda de los activos de mayor volatilidad, entre ellos los instrumentos de renta variable (acciones). El resultado ha sido una baja en los índices accionarios. Tanto el índice accionario Dow Jones como el S&P500 han presentado una caída cercana al 11%, desde su máximo nivel alcanzado el 9 de octubre del año pasado.
Cada vez se observan mayores instituciones que pasan por pérdidas los activos relacionados a estos créditos, reduciendo sus ganancias. Las menores ganancias a las esperadas de las instituciones financieras y la incertidumbre del grado en que los pueda llegar a afectar los incumplimientos de las hipotecas subprime ha generado una caída en el precio de las acciones de las instituciones financieras. De manera ilustrativa se destaca que tanto Merril Lynch como Citigroup perdieron casi la mitad de su valor de mercado el año pasado.
El valor de mercado de la firma hipotecaria independiente más grande de Estados Unidos, Countrywide Financial, cayó cerca de un 80% durante los últimos 12 meses, ubicándose en $4.500 millones. La especulación de una posible quiebra de la firma fue eliminada con el anuncio de compra de Countrywide por parte de Bank of America. La compra se acordó a $7.16 la acción, es decir a un valor de mercado cercano a $4.000 millones, un 31% del valor en libros.
En agosto del año pasado Bank of America invirtió $2.000 millones en Countrywide después que el prestatario de hipotecas presentó dificultad de liquidez. El mes pasado Moody`s y Fitch asignaron un panorama negativo a la calificación del Bank of America, cuando su presidente Kenneth Lewis expresó que las ganancias del cuarto trimestre iban a ser decepcionantes. El plan de adquisición de Countrywide Financial por Bank of America no fue bien visto para la empresa calificadora de riesgo Moody’s, la cual puso su calificación de riesgo bajo análisis para una posible reducción.
El mercado crediticio anticipa un panorama negativo. Por un lado, la liquidez proveniente de los fondos dedicados a invertir en “Obligaciones de deuda colateralizadas” (CDO, por sus siglas en inglés) se ha secado. El resultado principal hacia futuro sería una menor capacidad de las instituciones financieras para generar créditos. Esta situación se vería exacerbada en la medida que las pérdidas en las carteras hipotecarias y de créditos al consumo obliguen a los mismos bancos a incrementar sus aportes de capital como reserva por estas pérdidas. Eventualmente, esto se reflejaría en créditos más caros para el sector privado, que a su vez llevaría a una reducción en los planes de expansión de las empresas, y consecuentemente a un ritmo de crecimiento económico bajo durante un período prolongado.
El mal estado del sector de viviendas, la turbulencia de los mercados financieros y la posibilidad de una disminución en el gasto de los consumidores son los principales elementos que amenazan la saludable evolución de la economía estadounidense.






