Negocios # 650
Nuevas empresas dinámicas: más allá de una Mipyme
Negocios comienzan pequeños pero tienen un gran potencial de crecimiento

Getty Images /para EF
Siempre me ha llamado la atención la asociación natural que parece haber entre el término empresarialismo (o emprendedurismo) y las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipyme).
En mi experiencia, la gente inconscientemente “aprieta el interruptor” y asume que al hablar de nuevas empresas estamos hablando de Mipyme. Esto obligó a los entendidos en la materia a crear un nuevo término para diferenciar ambos conceptos: nuevas empresas dinámicas.
Estas últimas son negocios que si bien comienzan pequeños (ventas de alrededor de $100.000 el primer año), tienen un potencial de crecimiento importante (50% al año o más), con lo cual podrían alcanzar ventas de más de $700.000 en cinco años.
Déjenme comenzar reconociendo la importancia que tienen las Mipyme: son el núcleo de cualquier economía, no importa si hablamos de Estados Unidos, Suiza, China, Perú o las naciones de Centroamérica.
Por ejemplo, en Costa Rica se estima, de acuerdo con diversas fuentes, que un 95% de las empresas del sector industrial formal pueden ser clasificadas como Mipyme; un 62% de las exportadoras se consideran pequeñas y medianas empresas (PYME); y estas últimas en general son responsables por el 28% del PIB.
Sin embargo, las Mipyme tienden a tener bajos niveles de crecimiento potencial y bajos niveles de innovación. Son muchas veces el producto de la necesidad, o del deseo de no trabajar para otro, más que el de una oportunidad de mercado.
De acuerdo con las estadísticas internacionales, la gran mayoría de los nuevos emprendimientos en los países en desarrollo se crean sin pensar en exportar. Esta dependencia del mercado nacional restringe el crecimiento potencial del negocio.
Las causas de esta situación son muchas y variadas, desde la falta de información de mercados hasta el pobre acceso a financiamiento. En consecuencia, es necesario tener políticas definidas que le permitan a estas empresas desarrollarse, consolidarse y generar empleo.
El próximo Google será latino
Pero si queremos tener un efecto mesurable en el mediano plazo en el desarrollo económico del país, no podemos quedarnos nada más con las Mipyme.
“Un estudiante estadounidense me cuestionó: ¿es que se consideran menos inteligentes o menos capaces? La respuesta es un rotundo no”.
Ph.D., profesor del Incae
Consultor en finanzas, gobierno corporativo y empresas
Yo suelo comenzar mis charlas sobre empresarialismo explicando la forma como comenzó Amazon, el emporio de ventas detallistas por Internet. Cuando le explico a la audiencia que lo estoy haciendo por mi deseo de que el próximo Google provenga de América Latina, aquella invariablemente reacciona con incredulidad.
Tuve un estudiante de maestría estadounidense, ahora socio emprendedor, quien una vez me cuestionó esta forma de pensar, tan evidente para él como extranjero. Me decía, ¿es que se consideran menos inteligentes o menos capaces? Creo que la respuesta a ambas preguntas es un rotundo no.
Pero entonces, ¿por qué nos cuesta tanto soñar? Estoy claro de las restricciones, pero estas significan simplemente que tenemos que trabajar todavía con más empeño, no que no podemos.
Los resultados son bastante elocuentes. Sin descuidar a las Mipyme, resulta indudable que se requiere de políticas y programas diseñados específicamente para atender las necesidades de los emprendimientos dinámicos. Estos, si bien comienzan pequeños, tienen por definición el potencial de un crecimiento acelerado. El alto crecimiento esperado no es solo el resultado de un mercado insatisfecho mayor al local, sino que usualmente va acompañado por altos niveles de innovación tanto en productos y servicios como en procesos.
Sin innovación, el emprendimiento es fácilmente imitable, y a menos que el modelo de negocios proporcione alguna ventaja por una entrada temprana al mercado, el éxito atraerá competidores, limitando así el crecimiento futuro. No solo del emprendimiento en sí, sino también del país.
El programa Link de Promoción de la Empresarialidad Dinámica en Costa Rica es una iniciativa encaminada a esta dirección. Pero se limita en principio a fomentar la creación de nuevas empresas dinámicas en tecnología. Si bien sus efectos pueden sentirse más allá de este sector, creo que hacen falta más iniciativas que ayuden a potenciar otros sectores.
Me parece que lo que necesitamos, sobre todo, es comenzar a hablar de emprendimientos dinámicos y promoverlos, sin apretar ningún interruptor.
Cuando logremos esto, quizás nos resulté más clara la distinción entre una empresa que genera utilidades, y una inversión rentable.






