Entrevista # 675
“Al tico no le gusta el cambio”
Óscar Cabada, presidente de la Cámara de Comercio, cree que variar mentalidad ya es impostergable

Óscar Cabada, presidente de la Cámara de Comercio, cree que los cambios son inevitables y necesarios. No obstante, el dirigente considera que existe una resistencia en el costarricense a estos procesos, que los hará más complicados si no se revierte.
Cabada es parte de una renovación de los líderes empresariales que hace tres meses lo llevó a dirigir una de las organizaciones patronales más antiguas, tras los periodos de Carlos Fedespiel, Emilio Bruce y nuevamente Federspiel.
Su plataforma es pasar del discurso tradicional y sin sustento, a lo técnico. Y aunque considera que el presidente de la organización debe llevar corbata, no se avergüenza de presentarse en camisa, al venir de manejar maquinaria.
“También hay que ser moderno”, dice, al recibirnos en sus oficinas en la Cámara. Asegura que eso es parte de su trabajo, en el que compra y vende empresas. Y también en sus opiniones, que insisten una y otra vez en la urgencia de cambiar la mentalidad del país.
Al estar casi una década en la dirigencia, hay problemas que son recurrentes. ¿El país avanza?
Es una pregunta sensible, Costa Rica es un país que arregló los problemas más complejos, pero no los más sencillos, ponerse de acuerdo para una agenda de desarrollo en infraestructura, electricidad, educación, desregulación.
No obstante, el país tomaba decisiones, eso le permitió diferenciarse de otros. ¿Cuándo se perdió esa facultad?
Diay, en el momento que se formó un ciudadano sin capacidad para tomar decisiones, esa fue la reforma educativa de este país, 25 años después usted tiene un ciudadano sin capacidad para decidir.
“Y hay otro problema seriesísimo, aquí no hay sucesión de nada, no se tiene claro quién va a ser el próximo candidato a la Presidencia, vea el tema olímpico y el deporte, vea las dirigencias empresariales, hemos tenido que hacer cambios. ¿Por qué? Porque hay que preparar a otros, pero algunos no quieren soltar nada”.
En el ámbito empresarial, hubo una época con los mismos jerarcas. ¿Cómo rompieron con eso?
Eso mejor se lo pregunta a otro. Je, je, je.
Lo replanteo: ¿cuáles fueron las condiciones para permitir una renovación de la dirigencia?
Creo que fue un interés conjunto, todo el grupo empresarial se dio cuenta de que era un requisito transformar ese proceso, tener más proyecciones y opciones. Lo hemos logrado, pero fue difícil.
Hablemos de competitividad. ¿El tico es competitivo?
El tico es competitivo, pero la gran pregunta es si será competitivo en el mundo globalizado.
Pero con los TLC, con Europa y China, ¿estará preparado para competir a ese nivel?
Ha estado preparado para competir a un nivel, pero ahora hay que dar un salto importante. O cambiamos, o cambiamos. Cuando llegan las crisis se habla de lo ingeniosos que somos, pero para planificar no hay que ser un genio, lo que pasa es que solo buscamos las soluciones cuando llegan las crisis, y lo que hacemos es poner un parche.
En materia laboral, hay un desfase entre lo que sale al mercado, y lo que requieren las empresas. ¿Se hace algo para empatar esto?
En teoría se hacen muchas cosas, en la práctica no he visto nada, solo esfuerzos aislados. Claro, usted no puede pretender que un gobierno arregle un país en cuatro años.
“Tiene que ser un proceso permanente de cambio, y no queremos hacerlo. Tenemos ese problema, al costarricense no le gusta el cambio.
“España ganó la Eurocopa porque tenía el mejor equipo, en 40 años no lo tenían, pero hicieron un equipo de verdad. Así se hacen las cosas, no con teorías”.
¿Hay que cambiar las condiciones laborales? Europa discute las 60 horas de jornada.
En la Asamblea está un proyecto, hay que flexibilizar el trabajo porque hoy son circunstancias muy diferentes. No podemos entrar a un mercado globalizado sin flexibilidad.
¿Qué otros elementos se deben flexibilizar ?
Todo el Estado, que debe ser un socio, y no quien lo restringa. Llega un momento en que usted se cansa y ¿que hace? vende la compañía... Ahí llego yo para ver que quedó, je, je, je... Pero en serio, pasa mucho, porque la gente se frustra.
En este entorno, ¿el país está preparado para la integración centroamericana, ser parte de una región?
Lo que sigue es Centroamérica como región, siempre tendremos elementos sensibles de tipo político, pero vamos avanzando como región.
“Tampoco es que en dos años nos convertiremos en una comunidad como Europa, es un proceso, tenemos que modernizar los sistemas aduaneros, y el Recauca es fundamental”.
¿Están satisfechos con el manejo de la inflación?
Nos gustaría una mucho menor, el inflation targety es un mecanismo diferente para manejar la política económica, el modelo que estamos adoptando y que creo es efectivo.
También cambió el modelo para el tipo de cambio. ¿Cómo lo han sentido?
Hemos hecho mucho análisis en la Cámara, parece que la gente se asustó e hizo más olas... A mí me gusta esperar la tendencia, hay que darle espacio. Ahora, las pérdidas del Banco Central tienen que ser resueltas, hay un proyecto en la Asamblea Legislativa, pero como que no tiene buen ambiente.
Pero tanto el PLN como el PAC apoyan la capitalización del Banco Central. ¿Qué les preocupa?
El encaje es lo que más nos preocupa, es devolver al Central potestades, ir hacia atrás.
Nombre: Oscar Cabada Corvisier. Formación: Ingeniero de sistemas, Instituto Tecnológico de Monterrey y Universidad de Texas A&M. Edad: 52 años. Estado civil: Casado. Trayectoria profesional: Empresario, también laboró en Cenpro y Cinde.
Óscar Cabada es un comerciante con proyectos de inversión:
Compra y venta de empresas: Su principal negocio es comprar empresas, para luego venderlas. “Por ejemplo, Domino’s Pizza la adquirí quebrada; la relancé al mercado y la vendí”.
Comida: Participa en diferentes inversiones, como abastecedor de materias primas de Tropical. Es socio del grupo del restaurante del Novillo Alegre.
Dirigencia: Tiene más de una década de participar en la Cámara de Comercio e instituciones como Cinde, vinculado al tema de la inversión y comercio exterior.
Fuente Óscar Cabada.




