Estilos de Vida # 675
Japón no dibuja ojos rasgados
El animé nació como una técnica de ahorro en producción y hoy genera más de $100.000 millones
Lo que empezó como una estrategia creativa para abaratar costos es hoy un estilo gráfico que mueve más de $100.000 millones al año en el mercado internacional. Además, refleja un estilo de vida de jóvenes y... no tan jóvenes.
El animé japonés (dibujos animados de ojos grandes, filmados a 8 cuadro por segundo) tuvo un primer impulso comercial en América hace 30 años.
Pero no fue sino hasta la década pasada cuando este negocio cultural empezó a crecer con celeridad.
Datos del Japan´s Media Development Research Institute, divulgados en octubre del 2007, hablan de un crecimiento del mercado del 220% entre 1990 y el 2000. En los últimos seis años el crecimiento fue de 150%. Gran parte del éxito se debe a las series de televisión Tales from Earthsea, Pokémon, y Doraemon.
Jóvenes y adultos
Aunque en los últimos tres años, las ventas de DVD han caído en un 20%, la presencia del animé en la televisión por cable se ha incrementado.
La empresa Sony fundó en el 2005 el canal Animax, que se dedica exclusivamente a difundir este tipo de series.
Carlos Rojas, gerente de promociones de Animax para América Latina, conversó con EF sobre este fenómeno. Su canal busca fortalecer el posicionamiento del mercado en el público adolescente.
“Hay un resurgir del animé a nivel mundial. Costa Rica no es la excepción. Por un lado hay un mercado de la nostalgia, de personas que crecieron con series tales como Mazinger Z , Candy Candy, Astroboy, Capitán Raymar, entre otras. Por el otro, hay series nuevas que gustan a los más jóvenes”, dijo.
Animax de Latinoamérica tiene un 27% de su audiencia en adolescentes de 12 a 19 años. Pero hay un 17% que corresponde a personas de 20 a 25 años, lo cual demuestra que el animé no es un asunto solo de colegiales.
La explicación está en la variedad temática de las series: desde aventuras de amigos hasta personajes “sexy”, como los de las series Musumet, Burst Angel, Vandred y Speed Grapher.
El mercado “sexy”, pero también el de acción, atrae también a una audiencia adulta, mayor de 30 años.
De hecho, el 16% de la audiencia de Animax tiene entre 35 y 44 años; un 6% anda por los 45 a 49 años y un 14% supera los 50 años.
“Aún así, nuestras promociones van dirigidas especialmente a los jóvenes que tienen entre 12 y 25 años. En ellas, insistimos en nuestra programación extrema, irreverente y distinta”, señala Rojas.
Lucrativo negocio
Anime News Network, una de las principales fuentes del negocio, estima que existen 3.657 creadores de animé japonés y unas 247 empresas niponas que producen estas series.
Toei Animation es la firma más grande en Japón, pero también están Gonzo, Bones, Aniplex, Bee Train, entre otras.
A pesar de los negocios millonarios que se concretan a partir de esta cultura, los dibujantes se quejan de los ingresos.
En octubre del año pasado crearon el primer sindicato que reúne a 500 artistas: la Japan Animation Creators Association (JAniCA).
Esta agrupación calcula que un dibujante de storyboards gana $2.000 por una serie de 30 minutos. Tardan tres semanas en hacer este trabajo. En cambio un animador gana $25 por escena (elabora dos en 15 horas de trabajo). El salario promedio anual de un animador japonés es de $28.000 pero el de un animador en Estados Unidos es de $55.000, según Anime News Network.
Los dibujantes japoneses creen que es justo recibir una tajada más grande del negocio, ahora que más jóvenes se unen a la pasión nipona por dibujar héroes sin los ojos rasgados.



