Opinión
CONTRA PUNTO
A mojarnos todos
Opinión sobre el editorial anterior. Empresarios y visión social. Edición 674
Alvaro Cedeño Gómez
La primera responsabilidad social de una empresa es hacer de manera excelente lo que hace. Esto se traduce en productos de valor y en eficiencia de costos. Pero en tiempos de entornos complicados es válida la preocupación del editorial en cuanto a que eliminar empleos para reducir costos podría no ser una respuesta socialmente funcional. Si la empresa decide no hacerlo por responsabilidad social ¿Quién pagaría esa cuenta?
“Las empresas podrían ejecutar cambios pospuestos. Abrirse a fusiones ooutsourcing ”.
Las reglas que gobiernan el funcionamiento de una empresa están diseñadas para obtener el máximo rendimiento sostenible del capital invertido. Pero no es prohibido que los accionistas, ante un entorno difícil, acepten ver reducido ese rendimiento. Tampoco es prohibido que los colaboradores acepten reducciones de salario a fin de conservar empleos que en una lógica fría, podrían eliminarse.
Agrego algunas consideraciones sobre reducción de costos. Si se le reduce valor entregado al consumidor, abrimos espacios a la competencia. Si intervenimos sobre la cadena de valor, podríamos comprometer ventajas competitivas. Si abandonamos los programas de innovación o los programas de desarrollo del capital humano podríamos estarnos disparando en el pie.
Las empresas también podrían ver más allá del estado de resultados. Elevar la conciencia de sus colaboradores sobre la necesidad de aumentar la productividad; manejar mejor sus economías familiares. Ejecutar cambios pospuestos, ahora catalizados, por la situación. Los vientos que corren anuncian perturbaciones sistémicas, de alto impacto. Eso llama a repensar las estrategias. Los ferrocarrileros salieron mejor librados que los cocheros porque estos siguieron “durmiendo de ese lado”.
