Finanzas
Central busca frenar una mayor devaluación
Cambio en bandas recibe apoyo, pero también críticas de analistas en Costa Rica
16/07/2008 03:45 PM
La decisión de estrechar los límites superior e inferior de las bandas cambiarias tiene la intención de evitar una mayor depreciación del colón frente al dólar y calmar las expectativas de una devaluación más alta entre los agentes económicos en Costa Rica.
Ese es en resumen la valoración que hicieron siete economistas consultados por EF, los cuales calificaron el cambio como “correcto” y “razonable”, pero también lo criticaron porque, según ellos, se tomó de forma tardía y da otro golpe a la credibilidad del sistema de bandas.
Anoche, la directiva del Central acordó adelgazar los parámetros de las bandas cambiarias: redujo a ¢555,37 el techo (precio máximo de venta) y subió el piso (precio de compra) a ¢500.
De esa forma, el espacio de flotación de la moneda se redujo de un 16% a un 11%, lo cual para algunos economistas es adecuado dado el tamaño del mercado cambiario local y el nivel de apertura de nuestra economía.
Durante esta mañana, los bancos ajustaron sus precios de venta al público y subieron el precio de la divisa estadounidense en ¢5 parqueándose en un promedio de ¢556. Igualmente, subieron en ¢4 el valor de compra, el cual quedó en promedio en ¢543.
El gerente de Bancrédito, Guillermo Quesada, confirmó que esta entidad mantendrá su precio en el techo de la banda dado el exceso de demanda de dólares que tienen.
Los analistas coinciden que al bajar el techo de la banda y dejarlo en ¢555 (el cual se incrementará en seis céntimos diarios), el Central quiere frenar las expectativas de una mayor devaluación.
Solo entre el viernes anterior y ayer martes, el colón se devaluó un 10% respecto al precio de inicios de año.
“Es de esperar que esto calme la expectativas de que el colón iba a seguir depreciándose”, comentó Ana Toyama, analista de Aldesa.
Igualmente, algunos piensan que el Central deberá ajustar sus tasas de interés al alza en estos días (incluso, esta tarde hay sesió n ordinaria de la junta directiva) para aumentar la liquidez en el mercado y evitar una venta masiva de reservas para defender el tipo de cambio.
“Dentro de la impericia en el manejo del tipo de cambio, esta es la medida más razonable (que ha tomado el Central)”, agregó el economista y director de Riesgo del puesto de bolsa Cammb, Juan Múñoz.
No todo es color de rosa
Pero los economistas también encontraron algunos puntos negros en la decisión tomada por la Autoridad Monetaria.
Primero, dado que hay una escasez de divisas en el mercado es un hecho que el tipo de cambio se pegará al techo de la banda por un tiempo y eso obligará al Central a vender dólares para defender ese límite, lo cual compromete sus reservas.
Por ahora, el nivel de reservas es aceptable, pero el Central tiene que cuidarse de que no haya ataques especulativos que lo hagan bajar mucho esa posición.
Segundo, consideran que la medida se tomó a destiempo, pues en un país como Costa Rica no era posible mantener un ancho de banda tan amplio (16%).
“En Chile, cuando el mercado internacional se puso volátil, cerraron la banda en una tercera parte. Nuestro mercado es muy pequeño y demasiado prestado a la especulación para tener una banda tan ancha. Yo la hubiera cerrado más”, comentó el economista Alberto Trejos.
Otros criticaron el día para hacer el cambio. El analista William Porras comentó que por ser mediados de mes, mucho clientes con créditos en dólares, por ejemplo, deben pagar su mensualidad y sentirán el alza en la divisa.
Asimismo, muchas empresas están pagando planillas, eso sin mencionar que los importadores que deben cancelar facturas en estos días recibirán un golpe en sus estados financieros.
Una tercera crítica tiene que ver con la credibilidad del sistema y del Banco Central.
Por lado, algunos consideran que esto generará más incertidumbre a los agentes económicos, pues no están claras las reglas de juego en el sistema de bandas.
El de ayer es el cuarto cambio drástico en el nivel de las bandas que aplica el Central desde que arrancó el sistema en octubre del 2006.
“No me gusta mucho (el cambio). El Central da una señal a la gente de que se está tomando una pausa o se está echando para atrás (en del camino hacia una mayor flexibilidad cambiaria)”, afirmó José Luis Arce, analista de Cefsa.
“Eso pone nuevamente en entredicho la credibilidad –aspecto central en las bandas– del Banco Central, pecado de omisión grave cuando se quiere consolidar el sistema y darle confianza a los agentes económicos”, agregó Carlos Arguedas, economista de la Universidad Nacional.
EF trató de obtener una opinión del presidente del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez, pero este no respondió las consultas que se le mandaron a las 11 de la mañana de este miércoles.