Negocios # 676
Invertir en agua y bosque
Empresas compran certificados de Fonafifo por $8 millones

Carlos González /Archivo para EF
En los alrededores de los tres proyectos hidroeléctricos Chocosuelas, en la zona norte del país, la Cooperativa de Electrificación de San Carlos (Coopelesca) protege unas 24 hectáreas de bosque y la cuenca del río La Vieja.
Para tal fin, acordó con el Fondo de Financiamiento Forestal (Fonafifo) comprar certificados de servicios ambientales (CSA) por un monto total de $7.742,7 por un periodo de cinco años que arrancó en el 2006.
Más recientemente, la compañía Cemex Costa Rica decidió proteger bosques en Guanacaste, específicamente áreas que forman parte de los corredores biológicos de Cipanci y Palo Verde, ubicados en Cañas y Abangares.
En total son 100 hectáreas, dijo Miguel Naranjo, gerente de desarrollo de mercados y relaciones corporativas. Cemex paga desde el año pasado $5.700 por año y lo hará hasta el 2011.
Estos son dos ejemplos de cómo este instrumento financiero creado por Fonafifo en el 2003 ha llamado la atención de inversionistas que voluntariamente decidieron contribuir con la conservación de bosques y el recurso hídrico.
En los últimos tres años se integraron a la compra de CSA empresas como Adobe Rent a Car, Coopeguanacaste, Consultoría Técnica Biofísica, Mapache Rent a Car, Interbus Uno de Costa Rica, Coopeagri y el hotel Marriott Los Sueños.
$8 millones de aporte privado
A la fecha, son 40 empresas, personas u organizaciones matriculadas en el programa, para un total de 52 convenios firmados.
Alberto García, de la dirección de Desarrollo y Comercialización de Servicios Ambientales de Fonafifo, explicó que desde su creación ha permitido asegurar recursos financieros por $17,6 millones para un total de 39.199,72 hectáreas protegidas.
Lo anterior porque aparte de los $8 millones logrados con los convenios voluntarios, el programado de pagos por servicios ambientales se nutre del impuesto único a los combustibles.
También recibe aportes por contratos de préstamo y donación con el Banco Internamericano de Reconstrucción y Fomento, con la cooperación financiera alemana y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente.
Las inversiones privadas se canalizan mediante tres emisiones de certificados: Guanacaste, Península de Osa y Territorio Indígena Talamanca.
$17,6
millones de recursos financieros tiene Fonafifo para su programa de Pago por Servicios Ambientales.
Lo mínimo por invertir es una hectárea y el valor de su inversión dependerá de las hectáreas adquiridas.
Fonafifo también creó nuevos mecanismos para estimular aún más al sector privado. Uno de ellos es “Viaje limpio” que pretende mitigar las emisiones de gases por efecto invernadero.
A esta iniciativa se unió el año pasado la aerolínea Nature Air, interesada en proteger el bosque cercano a Bahía Drake, ubicado en la Península de Osa.
Su aporte en ese año fue de $12.322, correspondiente a la primera compensación de emisiones por 10 años.
Servicios Aéreos Nacionales S.A. (Sansa) también hizo lo suyo este año para ayudar a Osa.
En total son 48 hectáreas de bosque primario situados en La Conte, en Puerto Viejo de Golfito.
La idea de Sansa, según indicó su gerente general César Solís, es invertir $200.000 en la conservación forestal de aquí al 2011. En el 2007 destinó $12.000 y este año alrededor de $15.000.
Uno de los casos más antiguos en la compra de certificados es el de la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH).
Junto con Fundecor y la compañía Florida Bebidas suscribió en el 2001 un acuerdo para el pago por servicios ambientales (PSA) bajo la modalidad de protección de bosque, en un área de 1.000 hectáreas ubicadas en la parte alta de la microcuenca del Río Segundo.
Florida y la ESPH pagaban a cada propietario $67 por hectárea por año, de los cuales $22 eran de la entidad de servicios públicos.
Paralelamente, la ESPH comenzó a implementar un sistema similar en favor de varias microcuencas, una propuesta que más tarde se convertiría en su propio proyecto. Este son financiados con fondos de la tarifa hídrica y se han logrado proteger 900 hectáreas.
Andrea Fonseca, de comunicación institucional, comentó que al tener su propio programa de PSA, se optó por dejar sin vigencia el de Fonfafifo.
Los más grandes. Los mayores aportes provienen de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz, Azucarera el Viejo, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Florida Ice & Farm y de Hidroeléctrica Aguas Zarcas.
Aportes singulares. No solo las empresas contribuyen, también lo hacen personas físicas, instituciones académicas como el Catie y hasta el fútbol. La Federación hizo una donación por $1.430 para proteger 1,75 hectáreas.
De otros lados. Hay aportes de Italia (Impatto Zero) y Estados Unidos (Alianza para la Nueva Humanidad).
Fuente Alberto García, Fonafifo.