Economía y Política
Negociaciones de Doha en hora cero
25/07/2008 12:00 PM
Periodista
Las negociaciones para liberalizar el comercio agrícola mundial en el marco de la Ronda de Doha entraron en su fase más crítica.
En estos momentos, ministros de unos 30 países están reunidos en Ginebra con el director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, para tratar de llegar a convergencias y salvar un acuerdo de comercio global que debía concluir en el 2004.
En la página oficial de la OMC, Lamy, advirtió hoy que “el tiempo se está agotando”.
“Se había registrado cierta convergencia pero los progresos seguían siendo trabajosamente lentos tras cuatro días de negociaciones a nivel ministerial (...) El mundo exterior no entenderá que hayamos dejado escapar esta oportunidad de concluir una Ronda en la que ya se ha recorrido buena parte del camino”, señaló Lamy.
En Ginebra, países industrializados y emergentes discuten en torno a la apertura de los mercados mundiales.
Esta Ronda de Doha que se inició a finales de 2001, sufrió un entrabamiento por diferencias entre exportadores agrícolas que quieren más espacio en los mercados de los países desarrollados y que ellos disminuyan sus subvenciones, versus estas naciones que piden más apertura en los países en desarrollo para colocar principalmente sus productos industriales.
El ministro de Comercio Exterior (Comex), Marco Vinicio Ruiz, dijo el jueves 24 de julio pasado en ese foro que si la decisión a la que arriban las potencias los lleva a no mostrar más flexibilidad en esta negociación y que si la decisión los lleva a retirarse de la mesa y regresar a la casa: “nos veremos obligados a enfrentar consecuencias muy graves”.
Como una forma de no perder los esfuerzos que se habían hecho, en la noche del jueves, Lamy presentó nuevas propuestas, lo que impidió que se retiraran los ministros de las principales potencias: Estados Unidos, India, la Unión Europea (UE), Brasil, Japón, Australia y China.
Lamy pidió voluntad política para salvar las distancias con rapidez.
“Habían trabajado arduamente hasta altas horas de la madrugada, sin embargo, sus posiciones sobre algunas de las principales cuestiones seguían estando demasiado alejadas”. Entonces añadió que “la recompensa está al alcance de la mano y no se puede dejar escapar”.
Estados Unidos y UE estiman que ya dieron pasos importantes en la apertura de sus mercados agrícolas y esperan en contrapartida la reducción de barreras arancelarias impuestas a los productos industriales de los emergentes.
El éxito o el fracaso de la Ronda de Doha depende de lo que surja en pocas horas.
Para muchos, lo que se decide esta semana en Ginebra no es la suerte de una Ronda de negociaciones, sino el sistema multilateral del comercio, ya agotado, el cual debe ser modificado.
