Finanzas # 677
Plan del Central a prueba
Es casi un hecho que el encaje al Popular no pasará y que tendrá otros cambios

Archivo Grupo Nación /Para EF
Está rezagado en el lugar 37 de la agenda de la Comisión de Asuntos Hacendarios y hasta ahora ningún diputado ha levantado la mano para ponerlo en los primeros lugares de discusión, pero casi todos quieren modificarlo.
Por eso es un hecho que el proyecto no será aprobado tal y como el Gobierno lo envió al Congreso hace dos meses. Por si fuera poco, perdió prioridad en la agenda legislativa.
El proyecto de ley de capitalización del Banco Central (expediente 16.998) fue enviado al Congreso por el Poder Ejecutivo en mayo con carácter de urgencia –pues se plantea como parte de la solución para reducir la inflación– y en lugar de impulsar la reforma fiscal.
Sin embargo, está claro que su aprobación no será rápida y que recibirá cambios sustantivos, algo que el Gobierno no tendrá más remedio que aceptar.
Cuando el plan llegó al Congreso, le arreciaron críticas no solo de parte de sectores políticos sino también financieros, lo que empezó a empinar el camino de esta iniciativa.
A mediados de mayo, el ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, dijo a EF que quería que el plan fuera dictaminado en junio y que llegará al plenario este mes. Eso no ocurrirá.
Para empezar, los partidos políticos de oposición exigirán cambios y, por ejemplo, el PAC y el Libertario no permitirán que se apruebe el encaje a las captaciones que realiza el Banco Popular, uno de los pilares del proyecto pero también uno de los principales escollos. De esta forma, el Popular se uniría a los otros bancos comerciales que deben reservar, por ley, un porcentaje de sus captaciones.
El Gobierno no parece dispuesto a ceder. “Reconozco la naturaleza del Banco Popular, pero parte de la gran cantidad de liquidez que maneja está dando vueltas en el mercado y presiona los precios. Sigo pensando que un gesto del Popular sería bienvenido”, manifestó el ministro de Hacienda, Guillermo Zúñiga.
Pinchonazo
Tanto el Gobierno como los diputados coinciden que la prioridad del proyecto quedó relegada cuando el Ejecutivo decidió enfrentar el alza en los precios de los combustibles.
El proyecto energético –que precisamente no tuvo apoyo de los diputados– tenía un lugar prioritario en Hacendarios, al igual que el presupuesto extraordinario (con recursos para la seguridad) y el proyecto de supervisión consolidada.
Ahora que el Ministerio de Hacienda está elaborando un nuevo plan para eliminar el impuesto al diésel, es de esperar que también tenga un lugar de privilegio en la comisión.
El Gobierno espera, entonces, que una vez que se apruebe el plan sobre los combustibles, el de capitalización pase a los primeros lugares de discusión.
Al menos esa es la posición del ministro Zúñiga y la diputada liberacionista Silvia Charpantier, quien preside la comisión de Hacendarios.
Por ahora, la iniciativa está siendo analizada por una subcomisión de cinco diputados, la cual no tiene un plazo para emitir un informe.
Sin embargo, una vez que el plan empiece a ser discutido tendrá que enfrentar otra dificultad: su complejidad.
Charpantier y otros diputados de la comisión están convencidos de que tendrán que llamar a una gran cantidad de sectores (financieros y académicos) a audiencias y eso requiere tiempo.
“El proyecto deberá analizarse a profundidad”, comentó el diputado socialcristiano José Luis Vázquez.
Con él coincidió Ovidio Agüero, del Movimiento Libertario, y Francisco Molina, del PAC.
Por su parte, Zúñiga insistió que el plan sigue siendo prioritario para el Gobierno y espera que los diputados le den un trámite ágil. Incluso, mencionó que lo ha estado negociando con los diputados.
De acuerdo con el último Índice de Confianza del Consumidor elaborado por Unimer para EF, el Gobierno enfrenta un nivel bajo de apoyo en su gestión económica, por lo que la negociación será fundamental.
Cambio ineludibles
Aunque los partidos están de acuerdo en que es necesario reducir las pérdidas del Central para combatir la inflación, no apoyan todos los puntos del plan.
La lista de modificaciones (o al menos de temas que requieren aclaración) de los partidos de oposición es larga. Veamos:
El PAC no permitirá el encaje al Banco Popular ni a las cooperativas de ahorro y crédito; el Movimiento Libertario también cuestiona al encaje al Popular. Los socialcristianos crítican además el alza al encaje mínimo legal.
También le cuestionan que el plan no incluye un monto específico para capitalizar al Central y que se suba el encaje mínimo legal del 15% al 25%..
Charpantier toma esta lista con una dosis de realismo.
“El proyecto debe ser analizado y punto. Si hay algo que cambiar, hay voluntad, apertura y espacio para cambiarlo”, comentó.
Por ese mismo motivo, la diputada no quiere dar un plazo en el cual la comisión podría tener un dictamen del proyecto.
Consultado sobre el rechazo que tiene un tema como el del Banco Popular, el ministro Guillermo Zúñiga se autocalifica como optimista y espera que los sectores logren bajar su guardia y tener voluntad para aceptar la propuesta.
“Este tema requiere de una gran unidad nacional y creo que todos los actores deben manifestar sus gestos y estoy esperanzado que así sea”.
Zúñiga, sin embargo, reconoce que el texto deberá ser negociado y eso implica ceder.
La pregunta que queda es si al Gobierno le alcanzará su capital político para aprobar este proyecto... y pronto.
Capitalización: Se autoriza a Hacienda a girarle recursos al Banco Central para paliar sus pérdidas.
Encaje: Autoriza al Central a encajar parte de los depósitos que capta el Banco Popular y los bancos offshore.
Encaje: Autoriza al Central a subir el encaje mínimo legal de un 15% a un 25% sin pagar intereses a los intermediarios.
Cuentas: El plan establece que el presidente ejecutivo del Banco Central debe rendir un informe al Congreso. Además, autoriza a la entidad a crear un mercado de liquidez.
Fuente Archivo EF.

