Istmo # 677
Reabren aeropuerto Toncontín
Honduras.Nuevamente los vuelos internacionales podrán aterrizar en la terminal hondureña

archivo /EF
*Corresponsal en Tegucigalpa
Con restricciones al peso de las aeronaves y obras de seguridad en la terminal, el Gobierno permitió la continuidad de los vuelos internacionales en el aeropuerto de Toncontín luego del accidente de Airbus 320 de Taca, el pasado 30 de mayo.
Desde el percance se limitó el uso de vuelos a las categorías A y B, que son aviones para vuelos locales, pero el informe de la caja negra de la aeronave reveló que fue un error humano y no de la pista, lo que permitió la apertura de vuelos de las categorías C y D que son de mayor peso y tamaño.
La grabación de la conversación entre la tripulación y la torre de control de Toncontín reveló que el comandante de la nave desobedeció la indicación de la torre para que no aterrizara por el sector sur de la pista porque tenía mucho viento de cola y la calzada estaba húmeda.
La aerolínea Copa fue la primera en reanudar operaciones el domingo 13 de julio, desde Panamá, mientras que Continental lo hizo un día después. Ambas utilizaron un Boeing 357.
American Airlines informó que renovará operaciones el 1 de agosto, y Taca señaló que primero evaluarán las nuevas regulaciones antes de autorizar los vuelos a Honduras.
Nuevas regulaciones
Se trata de 20 requisitos de aeronavegación y ampliación de pista que recaen sobre el operador aéreo InterAirport, además de establecer la reapertura como una medida temporal mientras se construye una terminal en la ciudad vecina de Comayagua.
Sin embargo, una de las propuestas del Gobierno es que se utilicen aviones Embrear 190, que tienen una capacidad para 98 y hasta 114 asientos, y por ello permite un tiempo en tierra bastante corto.
En noviembre del año pasado, Taca y Embrear habían acordado el contrato de la venta de las naves con una operación de $379,5 millones.
“Esa compra fue con mucha anterioridad y no tiene nada que ver con la nueva exigencia en Honduras”, dijo Armando Funes, gerente de Taca en Honduras para rebatir las críticas por una supuesta ventaja sobre el resto de aerolíneas.
300
metros de pista incluirá la ampliación que va a ejecutar el concesionario del aeropuerto.
$10
millones sería la inversión estimada para la construcción de una nueva terminal en Palmerola.
Otro aeropuerto
La reapertura de Toncontín está unida a la celeridad en las obras de construcción de una autopista a la ciudad de Comayagua, donde se encuentra la base militar área Enrique Soto Cano, a 80 kilómetros de la capital, que será convertida en un aeropuerto comercial.
“Creemos que en dos años podrían estar terminadas las obras de la carretera y la terminal en Palmerola (nombre de la localidad de la base militar) y así trasladar los vuelos a Comayagua para mejor seguridad”, dijo el presidente hondureño, Manuel Zelaya, hace algunas semanas.
Sin embargo, existen dudas sobre la construcción de un aeropuerto comercial en Palmerol, adonde en la actualidad opera la mayor base militar estadounidense en Centroamérica.
“Tenemos opositores, pero vamos a lograr tener un aeropuerto de categoría internacional”, aseguró el Presidente hondureño tras el accidente del Airbus de Taca.
Honduras y Estados Unidos tienen un tratado que permite el uso militar de Palmerola, además del aeropuerto de Golosón en La Ceiba e incluso de Toncontín en Tegucigalpa.
No obstante, la concesionaria InterAirport rechazó construir la nueva terminal.
“Inicialmente nos dijeron que habilitáramos una estructura comercial de emergencia con una inversión de $500.000, pero ahora piden una inversión de $10 millones para las mismas obras temporales”, argumentó el gerente de InterAirport, Carlos Ramos.
La reacción del Gobierno ha sido la exigencia a la concesionaria de inversión en Toncontín para ampliar en 300 metros la longitud de la pista y 90 más en la zona lateral, lo que se haría “después de las indemnizaciones que pague el Gobierno hondureño”, precisó Ramos.
Las propuestas de China e incluso de Corea del Sur, anunciadas por el Ejecutivo en junio anterior, parecen no tener el respaldo necesario.
A su vez, las autoridades contraloras cuestionaron que la declaratoria de emergencia haya llevado a la firma de contratos directos para construir carreteras y terrenos sin contar con estudios de mercado sobre la operabilidad de un aeropuerto en Comayagua.
