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Istmo # 677

Microfinancieras con auge entre productores

Nicaragua. Pese a ello, el Gobierno las considera usureras

El Financiero
Las microfinancieras siguen siendo una opción en Nicaragua, incluso los vendedores ambulantes pueden obtener un crédito.

Archivo /ef

Fidelina Suárez Moreno

*Corresponsal en Managua

Las microfinancieras se han convertido en la opción de financiamiento para los pequeños empresarios, y actualmente manejan una cartera de crédito de $230 millones con unos 350.000 clientes en todo el país.

Una veintena de organizaciones forman parte de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif) que han instalado en el país 250 agencias y han tenido un crecimiento promedio del 25% anual.

El director ejecutivo de Asomif, Alfredo Alaniz, reveló que un 62% de su clientela son mujeres y un 38% hombres, pero que sin embargo estos se llevan la mayor parte del crédito.

Pobreza como referencia

Alaniz indicó que las 19 microfinancieras que ellos manejan distribuyen los recursos con base en el Mapa de Pobreza que distribuyó el Gobierno y han clasificado los municipios en cuatro estratos: pobreza severa, alta, media y baja.

De acuerdo con el Mapa, un total de 2,2 millones de nicaragüenses están en pobreza severa, de los 5,4 millones de habitantes que tiene el país.

Alaniz, explicó que el incremento en las colocaciones de créditos ha llegado al 100% en municipios con pobreza severa y alta y representa un 48% del total de la cartera.

El crédito promedio en los municipios pobres es de $1.200; en los de pobreza baja llega a los $480 promedio y hay desembolsos pequeños de $50 para mujeres que venden en forma ambulante.

El directivo de Asomif, detalló que los créditos más altos son los del sector agropecuario que puede llegar a los $7.000.

Atribuyó el auge de las microfinancieras al hecho de que estos sectores a veces no reúnen las condiciones para optar al financiamiento de los bancos.

Alaniz afirmó que, pese a ello, el microcrédito es muy costoso porque se debe emplear a ejecutivos que salen al campo a buscar clientes.

Según un estudio divulgado en la revistaMicrofinanzas , el sector de la microempresa absorbe al 50% de la población económicamente activa y maneja 575.000 microempresas, de ellas 275.000 en áreas urbanas y 300.000 en zonas rurales.

Las tasas de interés de las microfinancieras no están reguladas por ninguna ley porque la iniciativa para este sector se encuentra estancada en la Asamblea Nacional.

Alaniz dijo que la tasa de interés es del 32% promedio anual, más los gastos de capacitación y otros cargos.

Gobierno en contra

Pese a este crecimiento, el Gobierno en conjunto con organizaciones afines a su partido, han comenzado una campaña de descalificación de las microfinancieras, acusándolas de cobrar tasas de usura.

El mandatario, Daniel Ortega, en su último discurso, emplazó a renegociar las deudas y a los productores los instó a protestar frente a las oficinas de las microfinancieras.

Alaniz explicó que las elevadas tasas son consecuencia de la misma inseguridad jurídica que hay en Nicaragua y el aumento del riesgo país que encarece los recursos que ellos captan.

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