Empresas del Siglo XXI
CFO: ¡Tomen un respiro!
Alan Saborío
Las presiones por las responsabilidades y desempeño de los directores de finanzas son más fuertes hoy que nunca. Según un estudio de Deloitte, las áreas básicas para determinar a un director financiero excepcional son:
Primero, ser capaz de producir estados financieros oportunos y exactos. En segundo lugar, entender que un centavo guardado es una oportunidad perdida: identifique las tres principales oportunidades de inversión. La innovación y la mejora del desempeño no son producto del azar, requieren invertir.
Algunos directores financieros consideran equivocadamente que tener cada vez más responsabilidades equivale a dar un paso firme para convertirse en director general. Por ejemplo: la mitad de los 1.000 directores financieros de Fortune supervisa tecnología de información, pero la pregunta es ¿realmente tiene sentido que se encarguen de eso?
Los directores financieros excepcionales están simplificando sus responsabilidades (un 33% está reduciendo el número de sus reportes directos) y tienen más probabilidades de ser responsables de actividades que impacten las operaciones y el desempeño.
Es mejor enfocarse en las decisiones específicas que deben tomarse y luego regresar para determinar qué información necesitan. Los CFO saben que asumir riesgos es esencial para un crecimiento redituable, pero a veces evaden ciertos riesgos. Los más fuertes están ganando terreno y se convierten en promotores de las buenas decisiones, tengan o no riesgo.
Por último, un buen director financiero entiende que los departamentos de impuestos pueden crear millones en utilidades cuando tienen tiempo para realizar una buena planeación. Lo ideal es asegurarse de que estén invirtiendo más tiempo en el negocio y utilizar las ganancias después de impuestos para evaluar cada caso de negocio.