
juan pablo ferrari /EF
Dominicana impulsa la tecnología
Feria Tecdo 2008 apostó por atracción de inversión y promoción del país como nicho para el sector
Santo Domingo.El presidente dominicano Leonel Fernández, al inaugurar la Feria Tecnológica 2008 celebrada en su país la semana pasada, recordó que en un viaje a las oficinas de Microsoft se halló una gorra de la multinacional cuya etiqueta decía “ made in Dominican Republic ”.
“Hoy día esperamos volver y encontrar un producto en Microsoft hecho en República Dominicana, pero que ojalá sea unsoftware ”, dijo el Mandatario.
Fernández fue el orador de la apertura de Tecdo 2008, la feria de tecnología más importante de la región del Caribe, que reunió a más de 150 expositores nacionales e internacionales. Entre ellos, ocho empresas de Costa Rica.
La metáfora del Presidente dominicano ilustra la apuesta en la que se ha involucrado al sector empresarial y las cúpulas políticas de la isla.
La promoción del país como polo de atracción de inversión tecnológica para rubros como las telecomunicaciones,software , energía renovable, agrotecnología y componentes electrónicos forman parte del menú que pretende ofrecer República Dominicana al mundo.
Sin embargo, la apuesta también demanda retos y la inminente solución de algunos problemas que afectan la competitividad, como son los inconvenientes actuales de generación eficiente y efectiva de electricidad .
Mentefactura
A juicio del Presidente, la feria constituyó una forma de expresión del impulso que el país quiere darle a la tecnología. Convertir a República Dominicana en un nicho empresarial para el sector garantizando mano de obra calificada y condiciones de estabilidad comercial.
Explicó que hay unos 30.000 jóvenes dominicanos que estudian en Nueva York, donde están en contacto con los avances tecnológicos, y que hay que buscar formas para que transmitan ese conocimiento.
“La diáspora es un recurso intelectual valioso para acelerar el desarrollo de la sociedad de la información”, dijo.
La apuesta del Gobierno se enmarca en un ambicioso programa que incluye becas para estudios en nuevas tecnologías, programas intensivos de enseñanza del inglés y un parque empresarial para la atracción de empresas del sector.
Rafael Vargas, director de Mercadeo del Parque Cibernético, comentó que uno de los mayores retos es cambiar el concepto de manufactura por el de mentefactura.
“Aquí, hablamos de dos modelos de desarrollo económico. Uno, el de la manufactura, o trabajo intenso, y otro, el del capital intensivo que se fundamenta en el conocimiento y se produce al integrar la ciencia, la tecnología y la innovación en la educación”, precisó Vargas.
A media luz...
Desde luego, el tema de la educación es uno de los más se mencionan, toda vez que la población bilingüe sigue siendo minoritaria y los programas de instrucción intensiva recién empezaron.
Sin embargo, el mayor freno lo casiona la ineficiente generación de electricidad, que provoca apagones constantes y muchas veces prolongados que afectan el normal desenvolmiento productivo.
En la actualidad, de un total de 32 plantas del Sistema Nacional Interconectado para ofrecer servicios de electricidad, solo 15 están en operación mientras las restantes 17 están apagadas.
La generación de electricidad apenas está en 1.218 megavatios, poco más de la mitad de la energía que demanda la población dominicana diariamente.
La razón es una deuda que mantiene el Gobierno con las empresas generadoras de aproximadamente $360. Solo en el caso de una de ellas –la más importante de nombre AES– la deuda es de $151 millones por atrasos de los últimos cuatro meses.
Hasta hace un par de décadas, el sector energético dominicano se encontraba en manos de la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE), propiedad del Estado. Sus operaciones se caracterizaban por pérdidas de energía, cobro ineficiente y funcionamiento deficiente.
Durante la década de 1990, la demanda total de electricidad se elevó, por tanto la capacidad de generación no era suficiente. Para solucionar dicha escasez en generación, el Gobierno animó a varios productores de energía independientes a firmar contratos de compra de energía con la CDE, contratos que fueron interesados y poco transparentes, dando lugar a elevados precios.
Ante ello el Gobierno de la época cuyo presidente era el actual Leonel Fernández en su primer periodo (1998-2001) promulgó la Ley General de Reforma de la Empresa Pública, creando el marco de la privatización del sector energético.
Así el monopolio estatal de la CD) fue disuelto en una serie de compañías de generación y de distribución.
Aunque mejoró la capacidad y eficacia operativa y por ende la calidad del servicio, el aumento en el precio del crudo, la aparición de subsidios generalizados y las interferencias políticas afectaron la salud financiera del sector.
En 2003, estas condiciones desfavorables y una fuerte presión política llevaron al Gobierno a volver a adquirir las acciones de la española Unión Fenosa en las empresas de distribución privatizadas en los 90. deteriorándose una vez más el servicio y la competitividad . Hoy sigue siendo un problema y desde luego el talón de Aquiles del impulso tecnológico de la isla.