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Deseo. Aunque para algunas firmas este momento podría ser oportuno para adecuar deudas, el margen de acción es limitado por la escasez de crédito.

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Empresas ponen sus balances en remojo

Crisis amplía campo a consultores en finanzas corporativas

Manuel Ossenbach, consultor independiente, cuenta que desde hace tres años funcionarios de una empresa le venían manifestando su interés de contratarlo como asesor financiero externo. Eso nunca se materializó.

Semanas atrás algo cambió. “Ahora sí, me llamaron y me dijeron que llegara pues necesitaban ayuda”, narró Ossenbach para describir lo que él y otros colegas perciben: hay más interés por contratar servicios de banca de inversión y finanzas corporativas.

El hecho es que la desaceleración de la economía, la crisis financiera internacional, la menor disponibilidad de crédito y las tasas de interés más altas, están alentando a varias empresas a buscar un ojo experto.

La explicación de varios especialistas es que cuando las cosas andan bien, son pocas las firmas que se ocupan por ordenar la casa. No obstante, con un panorama más convulso, algunas se animan a evaluar cambios que en otro momento parecían remotos.

Combinación de fuentes predecibles de financiamiento, reducción de costos, mantener hasta donde sea posible los ingresos, identificar los riesgos del negocio y cómo mitigarlos”, son algunos de los servicios que están demandando, afirmó Federico Gólcher, Director de Ernst & Young Central America.

Por eso es que en épocas de sequía, el terreno para los consultores luce verde. Tanto, que incluso puestos de bolsa como INS Valores, y entidades financieras como Acobo, hablan de ampliar su menú de servicios para atender a empresas que buscan recursos y asesoría.

“Lo viví en carne propia; me salieron muchas asesorías de empresas que necesitaban reacomodar sus deudas”, aseveró Carlos Fernández, actual gerente de Financiera Acobo, quien tras dejar la gerencia del Banco de Costa Rica, se dedicó algún tiempo a la consultoría.

Ahora, en Acobo, una de las ramas que se pretende desarrollar es la asesoría financiera. Ayudar a empresas a que den un salto cualitativo en cuanto al manejo de sus números, implantar auditorías externas, controlar el gasto y desarrollar normas de buen gobierno corporativo.

Sin embargo, hay otros ámbitos donde las empresas están demandando servicios, como la generación de nuevas fuentes de financiamiento, la búsqueda de socios estratégicos y la ejecución de planes de salvamento.

Volver a lo básico

El glosario de herramientas financieras que se pueden ofrecer a una empresa que desea ponerse en forma, o salir de apuros, puede ir desde la búsqueda de socios estratégicos, hasta la estructuración de deuda pública y privada.

A pesar de ello, Ossenbach confiesa que los casos que han llegado a sus manos son cuestiones más básicas, como el manejo contable de la empresa. Él recordó que en algunas firmas, incluso, es difícil tener información financiera confiable.

Aún dentro de esa coyuntura, existen cosas que se pueden hacer para enderezar el rumbo de la compañía. “En estos casos comenzamos a trabajar con indicadores básicos que nos ayuden a navegar”, relató Ossenbach.

Sin duda, el financiamiento es uno de los puntos calientes. Como los bancos están cerrando el crédito, lo que quieren las empresas es reestructurar sus deudas, comentó Allan Rodríguez, director de CFS.

Esto significa pasar sus pasivos a largo plazo y colones, agregó Rodríguez. “La bolsa es algo que no estamos seguros que funcione bien; sí tenemos clientes que buscan fusiones, adquisiciones y socios estratégicos en el exterior”, concluyó.

Con la venta de servicios de esta naturaleza, los puestos de bolsa y demás entidades financieras pueden facturar comisiones adicionales en momentos en que la administración de carteras está deprimida.

Rodríguez dijo que existen compañías dispuestas a hacer cosas que antes ni se pensaban. “Desde buscar socios estratégicos hasta vender parte de su capital”, recalcó. Por otra parte, el que tiene posibilidad de hacer reestructuración de pasivos tiene mucha suerte. Así percibió la situación Ossenbach, quien adujo que hay poco espacio para reacomodar deudas. “Los tiempos de respuesta de los bancos son muy largos y algunos ni responden, eso es lo que veo en las empresas que asesoro”, resaltó.

Hay argumentos para pensar que los consultores tienen material de trabajo, pero quizás las operaciones complejas quedarán para después. Lo primero será apagar los incendios.

Consejo valioso

Algunas respuestas a la crisis podrían estar en la banca de inversión y la asesoría financiera.

Reestructuraciones: Recuperación de empresas que atraviesan problemas financieros, por ejemplo, alto endeudamiento y flujos de liquidez estrechos.

Búsqueda de aliados: Identificación de inversionistas, clientes, acreedores y socios estratégicos en el ámbito financiero y técnico. Valoración de empresas.

Financiamiento: Gestión de diferentes esquemas para financiar la operación de la empresa o un nuevo proyecto: sindicación de créditos, emisiones de deuda privada, deuda pública y acciones.

Fuente Especialistas e Internet.

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