Istmo # 687
Carbón abre paso a la hidroenergía
Guatemala.Inversión en dos plantas de carbón son la antesala de la generación hidroeléctrica

byron dardon /PARA EF
*Corresponsal en la ciudad de Guatemala
Guatemala tiene entre sus planes cambiar la actual matriz eléctrica a base de combustibles, y volver a usar generación hidroeléctrica de donde espera obtener en los próximos cinco años alrededor de 500 megavatios.
Sin embargo, a modo de transición y mientras se concretan los planes hidroeléctricos, el Ministerio de Energía y Minas autorizó la operación de dos compañías carboneras.
Ambas plantas esperan producir alrededor de 475 megavatios.
El presidente Álvaro Colom dijo que se trata del “inicio de la transformación de la matriz energética del país, porque aunque se está apostando a la inversión en hidroeléctricas, las carboneras representan un paso de transición en tanto llega la energía producida por agua”.
Se trata de la firma Duke Energy, que se ubicará en el departamento de Escuintla, en el sur del país.
Las Palmas II, como fue bautizada, será construida según ejecutivos de la compañía con una inversión que supera los $150 millones y empezará a operar en el 2010 con una capacidad instalada de 83 megavatios.
“Estamos seguros de que esta planta ayudará a garantizar el suministro de energía en el país”, dijo Richard McGee, presidente de Duke Energy International.
La firma ya opera tres plantas de energía en Guatemala que trabajan a base de búnker.
Estas son: La Laguna, de 35 megavatios, está ubicada en el departamento de Guatemala; Arizona, de 160 megavatios, y Las Palmas I de 90 megavatios, ambas localizadas en el departamento de Escuintla.
La transformación energética
El presidente Colom comentó que dentro del plan estratégico de energía para el periodo 2008-2018 se contempla la inversión de $1.835 millones con las diferentes plantas térmicas e hidroeléctricas.
Entre las térmicas ya están autorizadas, aparte de la de Duke Energy, la Jaguar Energy. Además de las mencionadas también están autorizadas otras compañías como ESI y Gecsa para que operen en el 2014 y el 2015, con 200 MW cada una. Sin embargo, aún no se inicia su construcción. En total, se espera obtener alrededor de 700 megavatios.
$800
millones es la inversión para las dos plantas térmicas (carbón) que se instalarán en Guatemala.
475
megavatios es la producción esperada de ambas plantas que estarán operando a partir del 2010.
Energía barata
Uno de los aspectos positivos para el Gobierno es que la energía de carbón es más barata. Carlos Meany, ministro de Energía y Minas, dijo que el costo de producción es hasta tres veces menor que el producido con búnker.
Sin embargo, la obtención de energía térmica implica un impacto ambiental, pues la combustión libera CO2 y otras emisiones contaminantes.
La información de la Dirección General de Energía y Minas da cuenta que la mayoría de hidroeléctricas logran mantener precios de generación por debajo de los cuatro centavos de dólar por kilovatio hora (kWh), mientras que una planta térmica –operada por búnker– ubica su costo de generación por encima de los ocho centavos de dólar por kWh.
La segunda carta de generación eléctrica por carbón es Jaguar Energy, que recién puso la primera piedra de lo que serán sus instalaciones en el kilómetro 80 de la ruta al Puerto Quetzal, departamento de Escuintla.
La planta tendrá un costo aproximado de $650 millones y un contrato de 15 años que inicia en el 2012, con capacidad para generar 300 megavatios (MW).
Roberto Figueroa, gerente de la compañía para Guatemala, explicó que la planta consumirá alrededor de 900.000 toneladas métricas anuales de carbón.
Según dijo, la tonelada métrica de carbón se cotiza entre $110 y $115, sin embargo por su capacidad de producir calor su precio significa un cuarto menos de lo que significa la generación a base de petróleo.
Agregó que la energía generada será proporcionada a la española Unión Fenosa (UF), que a su vez la vende por medio de la Distribuidora Electricidad de Occidente, S. A. (Deocsa) y la Distribuidora de Electricidad de Oriente, S. A. (Deorsa).
Carlos Colom, presidente de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE), afirmó que con esta inversión Unión Fenosa se ahorrará al año $50 millones al dejar de comprar tres millones de barriles de búnker.
Ello obviamente beneficiará a los 1.300 usuarios, de los cuales el 55% se ubica en el occidente y el 45% restante es atendido por Deorsa.
De los 300 MW que producirá Jaguar Energy, 25 MW se usarán para autoconsumo, 200 MW le venderá a Unión Fenosa y 75 MW quedarán libres para poder negociar con otro cliente, informó Figueroa.