Opinión
CONTRA PUNTO
Solución real a la crisis eléctrica
Opinión sobre el editorial anterior. Tomando conciencia. Edición 612
Ricardo Trujillo
Lamento tener que discrepar de las conclusiones del estudio que publicaron en la edición pasada de EF y del editorial.
La solución no está en ahorrar y en sacrificarnos, sino en permitir más inversión privada en las fuentes de la producción eléctrica.
Para demostrar que el ahorro eléctrico hogareño no contribuye casi en nada para reducir las tarifas eléctricas, basta con recurrir a cifras de la producción eléctrica nacional.
Esta producción el año pasado fue de 9.000 gigavatios hora.
Si el consumo promedio de un hogar es de solo 250 kilovatios hora y hay un millón de hogares, entonces un 10% de ahorro promedio en el consumo mensual significan 25 gigavatios hora/mes.
“Con una mayor producción, se satisface el consumo local, y se podría exportar energía”.
Serían 300 gigavatios al año, si lo multiplicamos por los doce meses. Si lo dividimos entre la producción nacional, obtenemos que el ahorro mensual sería apenas un 3,3%, siempre que todos los hogares reduzcan su consumo.
Con solo dos hoteles que se instalen por año, se comen el ahorro energético de un millón de hogares.
De manera que el ahorro por hogar, como se plantea, es inútil para efectos de reducción del costo de la factura petrolera y la crisis energética.
La única solución real está en la pronta aprobación de un nuevo marco legal que protega al abonado y estimule una mayor inversión en plantas eléctricas, sin restricciones ideológicas y sin temor para el inversionista de que le cambien las reglas.
Sin embargo, el Gobierno está atrasadísimo en la aprobación de este nuevo marco jurídico, acaso porque no se siente fuerte para impulsarlo.
Pero es la única solución integral para resolver el problema del déficit eléctrico.