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Artículos Edición # 688
Fútbol vrs. CCSS: un juego de 13 años

Sergio Morales Chavarría
Los equipos de fútbol y la seguridad social juegan un partido desde 1995, donde la CCSS ha lanzado ataques para intentar obtener el dinero que reclama y algunos clubes se defienden y dan contragolpes con todos los instrumentos legales disponibles para evitar los pagos millonarios.
Pagos extras son parte de los salarios

Sergio Morales Chavarría
Los denominados derechos de imagen que los equipos de fútbol pagan a sus jugadores originaron el 90% de las millonarias deudas con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Editorial
Fuera de juego
Ante una realidad como esta no caben, ni se valen, los rodeos o los eufemismos; así que denunciémoslo de una vez: en materia de actuar responsablemente en pro de la sostenibilidad del sistema de seguridad social de Costa Rica, siete equipos del campeonato de fútbol de la Primera División se encuentran –para expresarlo con el argot de este deporte– en posición fuera de juego.
Dicho juicio no es antojadizo ni ocurrente. Por el contrario, se sustenta en cifras y datos más que elocuentes. El más contundente de ellos, por lo elevado del monto, es el de la deuda de esos clubes con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) al día de hoy: ¢877,5 millones, de los cuales ¢653 millones corresponden al Deportivo Saprissa. No en vano, estas empresas se encuentran entre los 300 morosos principales de las cuotas obrero-patronales; una membresía, por cierto, nada envidiable.
Otra prueba, sin duda lamentable, es el número de años que lleva este juego entre la CCSS y los equipos de futbol: 13, pues esta situación se remonta a 1996. Y ya que hablamos de cifras y fechas he aquí dos que también apoyan nuestra afirmación inicial: desde el 2004 la Caja ha efectuado nueve cierres de estadios como parte de su ofensiva en contra de dichas deudas. Esta cifra podría crecer, debido a que actualmente existen cinco procedimientos similares en camino.
Al igual que sucede en muchos otros terrenos del acontecer nacional, esta contienda no ha estado exenta de prolongados procesos administrativos y judiciales. Así, en este clásico de la morosidad –en el que el único perdedor es el sistema de seguridad social– han alineado figuras harto conocidas en nuestro medio, como inspecciones, demandas, sanciones, cobros judiciales, apelaciones, recursos de revocatoria para frenar o postergar sanciones.
En fin, acciones legales que forman parte del debido proceso a que tiene derecho cualquier patrono atrasado en el pago de sus obligaciones con la Caja Costarricense de Seguro Social. Está claro entonces, aunque no está de más recalcarlo y subrayarlo, que los equipos de fútbol de Primera División –y algunos de la Segunda División que se hallan en la misma situación– practican un sistema defensivo en total apego a las reglas del juego.
Sin embargo, surge aquí la pregunta de siempre en casos como este: Si bien es cierto es legal, ¿se puede afirmar también, sin ninguna sombra de duda, que es ético? Más oportuna no podía resultar una cita del filósofo Albert Camus: “Después de muchos años en los que el mundo me ha permitido tener muchas experiencias, lo que sé con más certeza respecto a la moralidad y a las obligaciones se lo debo al fútbol”.
La interrogante del párrafo anterior es válida, máxime en un ambiente de negocios en donde la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) gana cada vez más adeptos. Dicho de otra manera, día a día aumenta el número de compañías que asumen el compromiso de actuar como ciudadanos corporativos ejemplares.
En este contexto, le damos la bienvenida la reciente disposición de la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA), en el sentido de que ningún equipo profesional de futbol podrá participar en un campeonato a partir del 2010 si mantiene deudas con las administraciones sociales o fiscales de su país. En nuestro país, la Unión de Clubes de Fútbol de Primera División (Unafut) impulsa un proyecto que también contribuiría a eliminar la morosidad de tales empresas deportivas, tal y como lo informa el reportaje elaborado por el periodista Sergio Morales.
Quizá, ojalá no nos equivoquemos, estemos a las puertas del pitazo final de este juego Fútbol-CCSS que debe concluir por el bien del sistema de seguridad social, la Caja Costarricense de Seguro Social, el país y, por supuesto, de un deporte que además de apasionar debe inspirar.