Estilos de Vida
Artículos Edición # 689
Tiempo libre: la fe golea al fútbol

Rodolfo González Ulloa
Una silla y un cojín es lo que se necesita para apuntarse a las actividades recreativas que los ticos realizan con más frecuencia en este tiempo de crisis económica.
Caminantes y parranderos
Aumente millas en sus viajes sin incrementar kilos
Carlos Mejía canta su historia
Ven a brindar con vino griego
CLASE EJECUTIVA
La música antigua
María Clara Vargas
Cuando hablamos de música antigua, los conocedores se refieren a la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco.
En primer lugar, cuanto más alejada está en el tiempo, más “reconstrucción” necesita por parte de los ejecutantes.
Esto por cuanto la notación musical no era como la conocemos actualmente. Además, muchas veces fue música compuesta para voces, no para instrumentos, por lo que requiere adaptaciones por parte del ejecutante.
Por otro lado, no fue compuesta para ser escuchada, puesto que el concierto público no existía, sino para solemnizar ceremonias de diversos tipos o para entretener. Aún así, es una música de la cual no tenemos referencia directa de cómo se escuchaba ni de cómo se interpretaba.
Esto por cuanto, en aquellas épocas, la gente deseaba escuchar la música compuesta en el momento. A finales del siglo XIX surge el interés por redescubrir el pasado. Aparecen equipos de intelectuales que efectúan excavaciones arqueológicas, se organizan museos y se empiezan a tocar obras del pasado.
Uno de los primeros compositores redescubiertos fue Bach. En las primeras décadas del siglo XX el interés creció y empezaron a buscarse, y a encontrarse, tratados antiguos de interpretación. Unas décadas después empezó la idea de que había que buscar la sonoridad original de esta música. Para ello, se pusieron en funcionamiento instrumentos antiguos o se construyeron nuevos, pero de acuerdo con esos modelos antiguos.
Actualmente existen numerosas agrupaciones dedicadas especialmente a ese repertorio, dentro del cual se ha incluido el vasto repertorio colonial latinoamericano. Ya no son tan extraños las flautas dulces, las violas da gamba, los laúdes, los sacabuches, los cornetos o los cembalos. Podemos decir que es ya un mundo sonoro consolidado.
Aunque existen polémicas entre los especialistas acerca de su interpretación es una música que despierta mucho interés entre los auditores y ofrece grandes posibilidades de entretenimiento.