Opinión
Presupuestos serán más estrechos
Carlos Arguedas C.
La tasa de interés es considerada un macroprecio debido a los efectos directos y extensos que produce en los sistemas económicos modernos.
Todos los agentes económicos se ven afectados por sus variaciones, sean estas a la baja o al alza, siendo esta última la tendencia en Costa Rica.
Como un precio específico, afecta las decisiones de ahorro e inversión, incide directamente sobre el nivel de actividad económica y de empleo, influye o motiva los movimientos de capital y es utilizado como un instrumento de la política monetaria.
Entonces, ¿cómo se explica el comportamiento actual de esta tasa en Costa Rica? y ¿cuáles serían las implicaciones inmediatas y de corto plazo sobre consumidores y productores?
Para contestar, nos ubicamos en la revisión del Programa Macroeconómico 2008-09 del Banco Central, en el cual se reconoce el uso de la tasa como un instrumento de la política monetaria.
“La capacidad de pago tenderá a deteriorarse, y se generará un riesgo de morosidad”.
Economista
Escuela de Economía de la UNA
Pretende el Central promover el traslado de recursos de corto plazo a opciones de largo plazo, para reducir las posibilidades de presiones futuras en el gasto interno. Además, lograr un control efectivo sobre la inflación en Costa Rica mediante el incentivo al ahorro y una disminución de la demanda interna, principalmente en el componente del consumo.
Este diseño de política monetaria, donde la tasa de interés de política monetaria (Tasa de interés activa del BCCR a un día plazo) mostró variaciones al alza, además de los incrementos (en puntos base) que se han realizado en la Tasa Básica Pasiva, permite confirmar la presencia de una política restrictiva. Sus efectos, sin embargo, son complejos, reflejo del proceso de transmisión de la política monetaria, cuyo objetivo primordial es el control del fenómeno inflacionario.
Entre los principales efectos para lo que resta del año, en el sector real de la economía se pronostica una desaceleración en nivel de actividad productiva (3,5- 4%), una disminución importante en el pago de horas extras y menores niveles de contratación laboral, principalmente en nuevos puestos de trabajo, por lo que la tasa de desempleo abierto se mantendrá cercana al 5,5%. Producto de ello, y de factores externos, el ingreso personal disponible disminuirá este año.
Esto es relevante pues significa que los presupuestos de los agentes económicos serán más estrechos, por lo que su capacidad de pago tiende al deterioro, y se genera riesgo de morosidad.
La tendencia en el alza de los intereses obliga a mayores provisiones de reserva para los intermediarios financieros, propicia mecanismos de otorgamientos de créditos más rigurosos, genera un proceso de desincentivo de crédito entre familias y empresas, guiando a la economía a una etapa contractiva al final del año.
¿Hasta qué nivel continuará esta tendencia en el alza de las tasas de interés con los efectos supramencionados? La respuesta es sencilla, el ajuste nominal en las tasas de interés continuará hasta que se eliminen los rendimientos reales negativos que mantienen la mayoría de los distintos tipos de inversión financiera en nuestro país (exceptuando los que se encuentran indexados), por lo que se pronostica que la Tasa Básica Pasiva se ubicará a finales del año entre un 10 -12%.
Lo que es definitivo es que ante este nivel de tasa de interés de referencia y con el entorno interno (precio de los combustibles, servicios y de alimentación al alza) y externo (contracción leve de la economía internacional) se avecinan vientos alisios muy fríos y muy ventosos para el final del 2008 e inicio del 2009, por lo que debemos reestudiar y aplicar una estrategia de frugalidad como se planteaba en la mayoría de los libros clásicos de la economía. Sin embargo, esto es tema para otro momento. Cambio y fuera.