Tecnología
ICE sin definir cómo relanzará nueva red 3G
Anunció que lo haría con varios contratos para tener líneas a mediados del 2009, pero no tiene definidas las cantidades de cada contrato o la estrategia a seguir

01/09/2008 06:30 PM
Tras rechazar la oferta de Huawei para la red 3G, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) no tiene definido cómo relanzará ese servicio para tenerlo a mediados del 2009 como prometió hoy 1 de setiembre.
Claudio Bermúdez, subgerente de telecomunicaciones del ICE
Según Claudio Bermúdez, subgerente de telecomunicaciones del ICE, primero se deberán obtener las autorizaciones internas para aprovechar los nuevos mecanismos que facilitará la realización de nuevas contrataciones.
El ICE espera realizar varios concursos que sumen las 1,5 millones de líneas de tercera generación (3G) inicialmente contempladas.
Tanto Bermúdez como Pedro Pablo Quirós, presidente ejecutivo del Instituto, indicaron que para relanzar la red 3G se aprovechará que la ley de modernización aprobada en junio pasado agiliza el proceso de compra.
Sin embargo, Bermúdez afirmó que todavía no tienen definido cuántas líneas se irán adquiriendo en cada compra o si la red se habilitará por zonas como han sugerido algunos expertos.
Alto impacto
Con la decisión de no comprar y la falta de ofertas el Instituto deja de percibir ¢2.450 millones por mes a la tarifa básica de ¢3.500 .
Quiros rechazó que el Instituto tuviese pérdidas pues eso sería en el caso de que la red funcionará con plena capacidad y total calidad. “Eso no ocurre con la oferta entregada por Huawei”, aseguró el funcionario.
El ICE anunció hoy en la tarde que no adquiriría la red 3G a Huawei, única firma que presentó una oferta inicialmente de $582,8 millones al concurso directo especial que promovió el Instituto.
Según Quirós el precio final fue de $690 millones.
La elaboración del cartel de la red 3G se inició en el 2005, cuando el Instituto empezó a realizar audiencias con los proveedores para definir el cartel.
Sin embargo, tras fracasar con varios intentos para lograr un mecanismo jurídico que facilitará la contratación, el cartel fue duramente cuestionado por los proveedores y los distribuidores de celulares.
Aunque Quirós y Bermúdez respondieron que siempre atendieron las modificaciones solicitadas por los fabricantes, éstos alegaron que el cartel no era viable y que el costo iba a sobrepasar los $225 millones presupuestados.