Economía y Política # 685
Biocombustibles sin tanque lleno
Programa arrancará en octubre, pero productores insisten en incentivos más claros

Rodrigo Montenegro /PARA EF
El Programa Nacional de Biocombustibles mantiene octubre como fecha para arrancar en forma oficial, pese a que el tanque de sus iniciativas está casi vacío.
El programa pretende sentar las raíces para una agricultura orientada a generar la materia prima para los biocombustibles, pues en palabras del viceministro Julio Matamoros, de Energía, el objetivo no es importar estos oxigenantes, sino desarrollar una industria nacional.
Sin embargo, la capacidad nacional para producir etanol y biodiésel es insuficiente para garantizar el arranque del programa. Apenas se tiene un 83% y un 1% de las necesidades planteadas, respectivamente.
Además, el lanzamiento de las mezclas de oxigenantes se atrasa, mientras los productores nacionales piden condiciones de mercado e incentivos claros.
En materia agrícola, se plantean inversiones en caña, yuca, sorgo, palma, higuerrilla, tempate y jatrofa, que requerirían una inversión de $161 millones para la próxima década.
Pero se necesitará más que dinero para lograr una cosecha adecuada. Álvaro Sáenz, presidente de la Cámara de Agricultura, enfatizó que los productores piden mayor seguridad para abrazar estas iniciativas.
“Lo hacen al revés, nos piden sembrar y luego ver el precio, cuando el mayor incentivo para un productor es el precio”, dijo.
También pedirán que a los agricultores los dejen vender con criterios de rentabilidad, sea para combustibles o mercado alimentario.
Industria pide ley de mercado
El criterio de rentabilidad también puede poner cuesta arriba los objetivos en la parte industrial: los productores nacionales advierten que si las ofertas de Recope no son atractivas, el mercado internacional brinda bastantes opciones.
Mauricio Escalante, gerente de exportaciones de la Liga Industrial de la Caña (Laica), resaltó que están interesados en participar en la venta de etanol, pero acotó que han realizado inversiones millonarias ($8 millones en tres años), por lo que buscarán hacer los negocios que les brinden el mejor retorno.
En etanol, la capacidad productiva representa un 83% de las necesidades del programa, por lo que debería ampliarse. Sin embargo, internacionalmente hay un mercado que está en expansión, con precios que el año pasado crecieron un 18%.
Menos que el alza de la gasolina (50%), pero a diferencia de esta, no inició un descenso en el 2008 luego de su ascenso.
También en biodiésel hay preguntas sobre los incentivos oficiales, según Marco Vargas, organizador del primer congreso de productores de esta industria.
“Todos preguntan por los incentivos, es algo que falta. Ahora, también se empieza a crear conciencia de que los productores deben unirse”, dijo.
En biodiésel, la distancia entre lo que requerirá la mezcla es mucho mayor: la capacidad nacional solo es un 1% de lo requerido. Hay que aumentar materia prima y base industrial.
En el exterior, el biodiésel se mantiene por encima de los precios del diésel, que llegan a un 60% del valor del oxigenante.
Atrasos en las mezclas
El Gobierno quería hacer coincidir el lanzamiento del programa con el inicio de las mezclas de etanol en gasolina y biodiésel en diésel, pero atrasos en el mecanismo para realizar la compra del primero y la forma para combinar el combustible en el segundo, dejaron estacionada la decisión.
Ahora, la Refinería Costarricense de Petroleo (Recope) reportó para noviembre la mezcla de etanol (dependiendo de la licitación internacional, cuya invitación a proveedores será “en los próximos días”), y para el 2009 el biodiésel, a la espera de instalar un mezclador.
Sin embargo, ese objetivo es de larguísimo plazo: la incipiente producción nacional no alcanzaría para arrancar las mezclas.
A pesar de ello, el Gobierno mantiene ambiciosos objetivos para la sustitución gradual de parte de los hidrocarburos con oxigenantes.
Los primeros pasos
Matamoros destacó que la intención del Gobierno no es iniciar todo simultáneamente, sino establecer la ruta nacional, dejando a Recope la parte técnica.
Sin embargo, el Viceministro aclaró que esta estrategia no trasladará beneficios en precios al consumidor.
“No garantizamos que bajará el costo de los combustibles, pero sí que será antiinflacionario, ya que el precio de los hidrocarburos importados dependen del mercado internacional, y es el componente que pega más duro en la inflación”, expresó.
Así, los objetivos del Gobierno apuntan a combustibles más amigables con el ambiente, y menos peso en las divisas, pero si debe recurrir a importaciones, se comprometerá el segundo.
Casi se da por descartado que deberán recurrir a importaciones, en tanto se desarrolla el mercado de biocombustibles.
En este punto hay una coincidencia entre Gobierno y productores: es necesario empezar a desarrollar el mercado nacional.
El problema podría surgir si no logran generar condiciones de rentabilidad que prolonguen el incipiente mercado.
Para Marco Vargas, se debe aclarar la parte de financiamiento e inversión. “Es necesario ir hacia adelante, ya estamos atrasados en esta materia”.
Entonces, aunque el mercado aún no carbura, continuará el recorrido de Costa Rica por la ruta de los biocombustibles.
El país no produce la materia prima que necesitará el programa. Cifras en miles de litros.
Lo que hay
Producción de etanol en Costa Rica
54.990
Lo que se requerirá
Etanol necesario para mezcla de 7%
66.000
Producción de biodiésel en Costa Rica
365
Biodiésel necesario para mezcla de 2%
25.210
Fuente Programa de Biocombustibles.



