Economía y Política # 685
Falta el 73% de la meta
Plan contra Tugurios va a reconstrucción

Carlos Gonzalez Archivo GN /Para EF
Para cumplir con la meta de reducir los tugurios, el Gobierno está obligado a reconstruir su estrategia.
Una de las prioridades de la administración Óscar Arias en vivienda era reducir los tugurios a la mitad, lo que se cuantificó en 19.127 familias en el Plan Nacional de Desarrollo.
Se trata de una ruta cada vez más empinada. Según Ennio Rodríguez, gerente del Banco Nacional Hipotecario de la Vivienda (Banhvi), al 31 de agosto se habían rescatado 5.167 familias, un 27% de la meta.
A ello debe agregarse la transición que se provocó con la salida del anterior jerarca, Fernando Zumbado, en una polémica por el manejo de donaciones destinadas al sector. La llegada de Clara Zommer obligará a ajustes.
Por si fuera poco, la Contraloría denunció que a la mitad del periodo, únicamente existía una ejecución de un 3% en vivienda. Resaltó que ni se habían tocado 20.000 millones destinados a erradicar tugurios.
Esto genera dificultades para el objetivo del Gobierno de lograr recursos adicionales para erradicar tugurios, con el impuesto a las casas de lujo. La justificación es más difícil, si hay problemas para usar los fondos que ya existen.
Tocando techo
La oposición en la Asamblea Legislativa aún declara su intención de votar el nuevo impuesto, pero advierte que exigirá garantías de que los recursos se utilicen.
Luis Barrantes, jefe de fracción del Movimiento Libertario, recordó que su bancada ha insistido en que antes que nuevos impuestos se debe revisar la calidad del gasto. “Lo que dijo la Contraloría es esclarecedor. No vamos a obstaculizar el proyecto, pero el problema es otro”.
Francisco Molina, jefe de fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC), también indicó que pedirán revisar la ejecución en vivienda. “Hay que separar estos temas, pero dentro del proyecto de ley hay que centrarse en la capacidad de usar los recursos”, afirmó.
Esto pone contra la pared la estrategia contra los tugurios, que luce atrasada a la mitad del periodo.
Además, el atraso en la ejecución también genera la duda de si se requieren más recursos, e incluso si la Administración puede usar los fondos que tiene en la actualidad.
En este punto, Rodríguez admitió que tendrán que correr para comprometer los recursos existentes. “El nivel de compromisos supera los ¢7.000 millones y ya se solicitó el primer desembolso por ¢5.000 millones. Trabajamos a todo vapor para procurar que la totalidad de los recursos queden comprometidos”, dijo.
¿Se requieren recursos adicionales? El gerente del Banvhi argumentó que la estrategia se elaboró pensando en dos modalidades de acción, una colectiva que se financia con los recursos actuales, y una individualizada, que se gestaría con las entradas por el impuesto.
“Sin el proyecto, quedaría una categoría no cubierta por las metas actuales. Sin estos recursos sería difícil alcanzar la meta, habría que sacrificar otros programas, como los bonos ordinarios”, expresó Rodríguez.
Además, insistió en que se debe variar el manejo de datos, por cuanto no ofrece una visión de lo que se realiza. “Sabemos que los números (de tugurios eliminados) deben ser mayores, pero es el que podemos documentar”, dijo.
Así que la revisión de la estrategia también incluye una variación de la cuantificación de la labor, en marcha pero todavía bajo ajustes.
No es la única piedra en el camino. En las filas de la oposición se llama la atención de que el Gobierno alega que solo rescatará el impuesto a casas de lujo de la reforma tributaria, pero no muestra voluntad política. “Podían convocarlo en sesiones extraordinarias y no lo hicieron. No muestran interés real”, aseguró Barrantes.
Es como si la reconstrucción de esta estrategia, que va atrasada, tuviera tiempo de sobra. En la práctica, está tocando la puerta con sentido de urgencia.
