En Números
Incube un plan de maternidad
Esteban Ramírez C.
La grata noticia de que Eduardo, segundo retoño de un buen amigo, pronto llegará al mundo, me sirve de pretexto para revisar algunas decisiones financieras que están de por medio cuando se espera un nuevo miembro en la familia.
Una, por ejemplo, es definir si el niño nacerá en hospital público o privado. La discusión puede tomar muchos matices, pero partamos de un hecho: si acude a la medicina particular, al salir de la clínica el bebé traerá una factura bajo del brazo.
Contracciones. Lo primero es tener claro el costo del servicio. Por ejemplo, en el Hospital Clínica Bíblica ofrecen una promoción que aplica un descuento del 25% sobre la tarifa de contado. Así, un parto normal sale en ¢444.450 y el alumbramiento por cesárea, en ¢640.500. En el Hospital La Católica estas opciones tienen un costo de ¢502.488 y ¢697.900, respectivamente.
A esa cifra sume los honorarios del médico y una extra por cualquier imprevisto. La clínica le ofrece un combo con todo lo necesario para que la criatura llegue a salvo al mundo y hasta extras más curiosas, como un servicio de maquillaje y peinado para la madre.
Epidural. Ahora veamos cómo programar el pago de la fiesta. En la Bíblica tendrá que apartar el campo con un depósito del 25% del costo, mientras que en la Católica le piden $100. Luego, puede completar el saldo con abonos durante los nueve meses de gestación. Otra opción es financiarse; el Banco Popular tiene una línea de crédito en colones para gastos médicos, a una tasa de interés del 10% y cinco años plazo. Por ¢800.000 pagará unos ¢18.000 al mes.
También existen planes de ahorro como Inversalud, ofrecido por la Bíblica, con el cual usted toma un programa de 130 cuotas y cuando completa el aporte 30 podrá utilizar el plan; por ¢750.000, pagará semanalmente ¢8.250, y como en un club de viaje, puede ganarse el monto por medio de sorteos. En el país la seguridad social es una opción confiable y además económica, pero si decide pagar, como ve, puede tomar varios caminos.