Finanzas # 685
Utilidades presionan a grupos
Coyuntura los pone contra la pared por lo que deberán mejorar eficiencia y cuidar la cartera de crédito
El segundo semestre del 2008 no pinta nada bien para los grupos financieros. La coyuntura económica los obligará a tomar medidas para tratar (al menos) de mantener su nivel de ganancias y de rentabilidad.
Desaceleración en la producción, menor colocación de crédito, poca liquidez, alzas en las tasas de interés y mayor inflación nublan el firmamento de los grupos y de sus clientes.
Las nuevas reglas quedan claras para estos últimos: habrá poco crédito disponible, crecerá la presión para que paguen a tiempo y las cuotas serán más altas.
Si de resultados se trata, los grupos tienen una ventaja: el nivel de colocación de préstamos en la primera mitad del año fue bueno y eso les permite bajar el ritmo en la segunda. Pero tienen un obstáculo para mantener su rentabilidad: la inflación que se disparó.
Por este motivo deberán aplicar medidas para salir bien en la foto de fin de año. He aquí algunas: control estricto de la morosidad, mejorar su eficiencia y sacarle el jugo a los ingresos por servicios.
Sin embargo, esa receta no garantiza el éxito y al menos las ganancias que obtuvieron en el primer semestre del 2008 no dan muchas esperanzas.
El ranking de los 21 grupos y conglomerados financieros –elaborado por EF con base en las cifras disponibles en la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef)– indica que ganaron ¢107.049 millones a junio, un 6% menos en términos reales respecto a junio del 2007.
Además, la rentabilidad fue del 7,4%, apenas un punto por encima de la inflación.
Esta vez, EF incluyó a los conglomerados de bancos públicos y otros actores financieros para tener un panorama más amplio del sector financiero.
Semestre quedó debiendo
En los primeros seis meses del año, la industria de los grupos logró lo siguiente: un incremento en el negocio del 9%, en el crédito del 20% y de las captaciones del 6% en términos reales.
No obstante, las utilidades cayeron un 6% producto de una disminución del 2% en el margen financiero y un incremento del 12% en su gasto administrativo. Los ingresos por servicios subieron un 24%, pero apenas representan un 12% del total.
Al observarlo por bloques (públicos, privados y el resto –que incluye mutuales, cooperativas y financieras–), los privados hicieron mejor las cosas.
Sus utilidades aumentaron un 22%, pero las de los públicos cayó un 24%. El resto las mantuvo casi igual con respecto al 2007.
Hay varias explicaciones de esta situación: Los privados siguen siendo más eficientes a pesar de que su gasto administrativo aumentó un 26% y el de los públicos solo un 3%. Además, los primeros sacaron más provecho al ingreso por servicios (38% contra 11% de los públicos) y su margen financiero les favoreció.
Además, los privados decidieron limpiar sus créditos deteriorados más rápidamente y por eso su nivel de estimaciones crece más que en los públicos.
Un factor adicional tiene que ver con el alza en el precio del dólar entre mayo y junio. Los privados mantienen mayoritariamente un patrimonio dolarizado y la devaluación les permitió revalorizar algunas cuentas, cosa que no ocurrió durante el 2007.
Los conglomerados públicos colocan más crédito en colones y el margen se redujo bastante entre enero y abril, cuando las tasas cayeron más de tres puntos porcentuales.
Hubo un elemento que afectó a todos los grupos por igual: ahora están pagando más por impuesto sobre la renta y algunos han hecho erogaciones extraordinarias por periodos anteriores, como el caso del Banco Nacional.
Pero se evidenció un aspecto que más bien favoreció al sector. A pesar de que los préstamos en cobro judicial crecieron 4%, la morosidad se mantiene bajo control (solo el 1% de la cartera).
¿Quiénes rieron y quiénes lloraron?
Entre los públicos, el Nacional mantiene las utilidades más altas (incluso del sistema), pero su incremento fue del 1%. Bancrédito también aumentó sus ganancias (77%), pero ocupa el lugar 14 en el ranking .
Entre los privados, BAC Credomatic mantiene el nivel más alto de utilidades, incluso superando al Banco de Costa Rica (BCR) y al Popular, pero el mayor crecimiento fue de Uno (309%) y del Promérica (144%).
Solo Cathay arrojó pérdidas en la industria y de los 21, nueve registraron decrecimiento en sus ganancias.
Arrollarse las mangas
Para el segundo semestre, algunos factores que favorecieron en el primero no se repetirán.
La colocación de crédito ha mermado producto de una mayor cautela de los intermediarios y de la desaceleración económica. Las tasas de interés empezaron a subir con fuerza desde abril (cuatro puntos en promedio) y la inflación se disparó entre junio y agosto y hoy supera el 15% (interanual).
Eso pone en jaque a los grupos y conglomerados financieros y los obligará a ser más creativos en la búsqueda de ingresos y en el control del gasto.
“El segundo semestre se ve más flojo. Todos creemos que será más duro”, comentó Gerardo Corrales, vicepresidente de BAC Credomatic.
Corrales y sus colegas del Popular, Lafise y Grupo Mutual saben que el control del gasto será prioritario.
Hablan de estrujar presupuestos y revisar con lupa cualquier inversión adicional en estos meses, incluyendo la apertura de sucursales.
Otros grupos, como Scotiabank, el mismo Lafise y Coopealianza, apuestan por vigilar la calidad de la cartera de crédito. Para las entidades financieras, es fundamental controlar la morosidad, pues si sus clientes se atrasan en sus pagos deben hacer más reservas y eso le resta ganancias.
Los banqueros están conscientes de que el alza en las tasas de interés y de la inflación podrían dificultar que las personas paguen a tiempo sus cuotas.
“Estamos sobre todo controlando la morosidad. Ese es el primer elemento para mantener la rentabilidad”, dijo Francisco Montoya, de Coopealianza.
Incluso, Berny Calderón, gerente de Coocique, dijo que uno de sus objetivos del semestre será realizar estimaciones adicionales para escudarse ante un posible deterioro en los créditos el otro año.
“Hay que meditar mucho sobre el nivel de crecimiento de las colocaciones para el otro año”, señaló Calderón.
Un tercera medida tiene que ver con la generación de ingresos por servicios, es decir, todas aquellas comisiones que los intermediarios cobran por manejo de cuentas, operaciones bursátiles, administración de fideicomisos, tarjetas de crédito, etc.
BAC Credomatic, Lafise y el BCR valoran esta opción.
“Los esfuerzos están centrados en general un mayor de nivel de ingresos por servicios”, afirmó Mario Rivera, gerente interino del BCR.
Este elemento es esencial si lo que se busca es recibir más ingresos con el mismo nivel de gasto administrativo, es decir, buscar una mayor eficiencia.
Los grupos financieros también están contando con un elemento adicional: el alza en las tasas de interés.
El hecho de haber tenido una buena colocación en el primer semestre, les permite contar con que sus ingresos financieros mejorarán en esta segunda mitad del año, aunque reduzcan el otorgamiento de nuevos préstamos.
“(Queremos) mantener prudencia en la colocación y estar conscientes de que el ritmo de crecimiento que llevábamos en el primer semestre no se va a repetir (...). Aun con lo anterior, esperamos un buen segundo semestre”, afirmó Mario Castillo, gerente de Promérica.
En ese sentido, la mayoría de los grupos consultados por EF mantiene su meta de utilidades, entre ellos, Scotiabank, Promérica, Coocique y el Popular.
Este último tendrá que hacer un esfuerzo importante, pues a junio no habían llegado ni a la mitad de las ganancias proyectadas para el año.
Coopealianza y Grupo Mutual reconocen que tuvieron que bajar su meta de utilidades.
El BCR y Lafise, por su parte, más bien proyectan crecimientos entre el 15% y el 25%.
Quedan cuatro meses para saber si los grupos financieros podrán ganar el pulso a la desaceleración económica y a la inflación.
Berny Calderón, gerente Coocique
Francisco Montoya, gerente de Coopealianza
Gerardo Porras, gerente de Banco Popular
La Sugef brinda las cifras de los bancos públicos como persona jurídica individual y como conglomerado financiero. En este caso se incluye al banco y sus subsidiarias (puesto de bolsa, sociedad de fondos de inversión, etc.). Lo mismo ocurre con varias mutuales, cooperativas y financieras.
Contrario a los grupos privados, los públicos no tienen una compañía holding dueña de las subsidiarias, por lo que en su caso, el banco actúa de holding y se cataloga “conglomerado”. Eso hace comparable las cifras entre públicos y privados al ser unidades económicas consolidadas.
Fuente Sugef.




