Finanzas # 685
Economía se desacelera mientras aumenta el desequilibrio externo
La economía costarricense sigue mostrando una desaceleración en su actividad económica. Según datos revelados esta semana por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) el índice mensual de actividad económica (IMAE) creció a una tasa interanual de 2,5% en el mes de julio, su nivel más bajo desde el registrado en marzo del 2002. La variación trimestral anualizada de este índice mostró un leve crecimiento de 0,2%, después de alcanzar cifras negativas en los dos meses previos.
El sector que ha mostrado una caída en los últimos doce meses es el de la industria manufacturera, presentando una contracción de 5,04%. Desde enero del 2008 el comercio ha mostrando una moderación en su tasa de crecimiento, pasando del 8% a inicios del año a un crecimiento interanual del 5,7% en el mes de julio. Por otro lado, el sector de construcción ha mostrado una leve aceleración en su tasa de crecimiento, sin embargo se sigue ubicando cercano a sus tasas más bajas desde las registradas a inicios del 2006.
Es de esperar que el dinamismo de la actividad interna muestre debilitamientos adicionales a media que las tasas de interés continúen su tendencia al alza. Además, a nivel internacional los signos de debilitamiento que han mostrado las economías, podría reducir la aún más el crecimiento de las exportaciones.
Las cifras de la balanza de pagos del segundo trimestre no muestran resultados alentadoras. A diferencia de lo que se había observado en los últimos siete trimestres, el saldo de la cuenta de capital y financiera no fue suficiente para financiar el gran crecimiento que mostró el déficit de la cuenta corriente. Como resultado, la mayor salida de divisas fue suplida mediante los activos de reserva.
La turbulencia en el sector financiero de Estados Unidos, el deterioro del mercado laboral y la caída del sector inmobiliario son los elementos fundamentales por los que consideramos que la entrada de capitales hacia Costa Rica se podría reducir en los próximos trimestres. Pero lo más grave es que, aunque la inversión extranjera directa se mantenga estable en los niveles que había mostrado en los últimos trimestres, no sería suficiente para satisfacer el déficit de la cuenta corriente del 8% del PIB que estima el Banco Central para este año.