“Política monetaria es la correcta”
Eduardo Lizano afirma que no tiene sentido bajar los encajes si no hay demanda de crédito
Edición 714Con su conocido verbo ágil y directo, el expresidente del Banco Central Eduardo Lizano zanjó la discusión que ha dado vueltas en la agenda económica nacional desde hace meses: la actual política monetaria del Central es la correcta.
En otras palabras, no es posible bajar las tasas de interés en colones y no tiene sentido reducir el encaje legal a los bancos si no hay demanda de crédito.
Lizano, quien fue presidente del Central durante 10 años, aceptó la invitación de EF para comentar los principales resultados de la más reciente encuesta a economistas.
Habló de recesión, empleo, endeudamiento, bandas cambiarias y más.
Un 66% de los economistas dice que estamos en recesión. ¿Usted comparte esa opinión?
La parte semántica no debe preocupar tanto porque eso depende de cómo se defina recesión. El hecho concreto es que los indicadores de la producción nacional han venido cayendo sistemáticamente en los últimos cuatro o cinco meses, además se oye, aunque no hay cifras precisas, de (mayor) desempleo.
“Se llame recesión, depresión o crisis; no es tan importante. No debemos amarrarnos a la definición de los términos, pero sí tenemos una situación complicada”.
¿Cuál es la definición de recesión que usa usted?
Hay dos criterios que me parecen importantes. Uno es el comportamiento del empleo y el otro es el comportamiento de la producción.
“Si la producción está disminuyendo no solo desde el punto de vista de su tasa de crecimiento sino en volumen y si el desempleo empieza a crecer más allá de lo que llamamos normal, que en Costa Rica es 4% y 4,5%, son dos elementos muy importantes”.
Los economistas coinciden en que el principal objetivo de la política económica este año es proteger el empleo.
La preocupación del empleo es muy importante, pero claro está que en la situación en que estamos el desempleo va a aumentar. El esfuerzo sería para que no crezca tanto como aumentaría si no se toman medidas.
“Se debería ver qué medidas se toman para salvaguardar el empleo lo más que se pueda. La otra parte es que se hace con la gente que está quedando desempleada para ayudarla a que esa situación sea lo más llevadera posible”.
El desempleo ronda ahora 4,9%. ¿Cuál cifra sería manejable una vez pasada la crisis?
Alrededor de 5,5% debería ser una cifra que podría manejarse.
“En lo que siempre he insistido es que con esta crisis va a ser inevitable que nos dé gripe porque el aguacero es muy fuerte. Lo que sí podemos evitar es que se nos transforme en una pulmonía que fue lo que nos sucedió entre 1981 y 1982, cuando se nos fue de las manos y tuvimos una crisis muy violenta”.
El Plan Escudo trae algunas medidas para proteger el empleo. ¿Está contento usted con ese plan?
Como todo plan de esos está incompleto. Se ha hablado de ir a un (Plan) Escudo II, pero no tiene sentido porque en la situación de cambio que estamos viviendo el plan habrá que complementarlo constantemente.
¿Qué le falta al Plan?
Por ejemplo, no hay nada sobre política de salarios. La política salarial debería ser una parte importante. Tampoco hay una posición clara sobre las readecuaciones de crédito.
“La parte más importante hoy en día con el tema del crédito no es tanto otorgar nuevos créditos sino es que los créditos ya concedidos se puedan mantener de una manera adecuada para quien recibió el préstamo y para quien otorgó el préstamo.
“Posiblemente se vaya a tener que dar un programa de readecuaciones bastante amplio y agresivo por parte de los bancos para mantener esas empresas funcionando o, cuando se trata de un crédito personal, para que se pueda seguir amortizando”.
“La recuperación no empezará antes de mediados del 2010”.
“El otro año, aunque entremos en una cierta recuperación, será un mal año para la economía costarricense”.
Un 78% de los economistas apoya aumentar el endeudamiento externo en esta coyuntura. ¿Qué tan riesgoso es endeudarnos más a futuro?
Tenemos un margen satisfactorio. Las (épocas de) vacas gordas se aprovecharon oportunamente desde el punto de vista de que la relación deuda/PIB bajó significativamente y ahí el país tiene cierto margen, tanto el sector público como el sector privado, para utilizar las reservas.
“Las reservas monetarias no están ahí simplemente para tenerlas ahí sino para que se acumulen en las vacas gordas y se pueda utilizar en parte en las vacas flacas, también el endeudamiento. Eso que se ha dado a llamar el blindaje del Banco Central debería ser una de las piezas fundamentales de la política de la entidad.
“Ahora, algunas de estas líneas (de créditos del exterior) no son de uso obligatorio. Sin embargo, no me gusta como se ha dicho al público que esos recursos se van a utilizar cuando el Banco Central los necesite porque eso lo que le quiere decir a la gente es que en el momento en que se empiecen a utilizar es que estamos en crisis. Hay que acostumbrar a los agentes económicos a que el Banco va a estar utilizando esos recursos”.
Es decir, no le gusta que se pueda generar pánico cuando se vaya a usar esos créditos.
Si el mensaje a los agentes económicos es ‘miren esto lo vamos a utilizar solo cuando ya nos estemos muriendo’ quiere decir que vamos a utilizarlos cuando ya nos vamos a morir. Eso es inconveniente.
Una buena mayoría de los economistas cree que el Banco Central debe aplicar una política monetaria más expansiva. Apoyan bajar el encaje y las tasas de interés.
Las tasas de interés no deberían ser más bajas que la inflación. Si queremos que la gente ahorre, la tasas de interés en colones debería ser positivas, deberían ser mayor a la inflación y con una inflación programada del 9%, entonces las tasas de interés pasivas no están muy lejos de lo que se podría llamar algún punto de equilibrio.
“Ahí el Banco Central está prensado porque, si trata de disminuir las tasas, la gente deja de ahorrar. Al no ahorrar lo que hace es consumir más y eso va a tener un impacto en las importaciones y en la balanza comercial, cuyo déficit el Central considera que fue muy elevado el año pasado y hay que reducirlo.
“En cuanto al encaje, el tema es que la demanda de crédito está disminuyendo muy significativamente y es lógico que disminuya, tanto en la demanda corporativa, porque si las empresas están vendiendo menos, van a producir menos y necesitan menos crédito, como en la parte de créditos personales, porque la gente está al tope de sus tarjetas de crédito y muchos tienen problemas con un posible desempleo.
“Desde el punto de vista de la liquidez, la posición en dólares de los bancos ha aumentado, los bancos tienen más colones del encaje depositados en el Banco Central y las tasas de interés en el mercado interbancario no han aumentado. Pero hay otra cosa que ver: si hubiera necesidad de liquidez, el único instrumento que tiene el Banco Central no es solo disminuir el encaje, también puede no renovar sus operaciones (bonos) en colones.
“Veo difícil que el Central vaya a disminuir los encajes para aumentar la liquidez”.
Entonces, ¿está de acuerdo con la política monetaria que se ha seguido recientemente?
Lo que quiero decir es que es diferente la situación antes de la crisis y después de la crisis. En los últimos meses, como la demanda de crédito ha caído significativamente, el tema no parece ser tan angustioso.
Pero un grupo de economistas cree que el Banco Central debería colaborar con la reactivación económica aflojando la política monetaria, pero otro cree que va en la línea correcta.
Yo estoy en el segundo grupo. Si los bancos no tienen demanda para que van a tener más liquidez.
Algunos economistas culpan al sistema de bandas cambiarias de parte de la situación de contracción actual. ¿Debemos movernos a otro sistema como piensa un 31% de los encuestados?
Atravesando el río, incluyendo en esto la campaña electoral, será muy difícil para el Banco Central introducir modificaciones al régimen cambiario que tiene ahora.
“La manera como el Banco Central está administrando el sistema de bandas parece que va en la dirección correcta, pues durante la crisis y durante toda la campaña electoral deberíamos impedir y evitar vaivenes importantes en el tipo de cambio.
“Post crisis uno de los temas válidos es volver a replantear el tema del régimen cambiario, si seguimos con las bandas para perfeccionarlas, si vamos a una dolarización o si vamos a una flotación administrada.
¿Cuál sistema es que el que le gusta a usted y se podría adaptar bien al país?
Post crisis, me sentaría a analizar cuidadosamente la posibilidad de una dolarización. No a la ecuatoriana sino a la salvadoreña donde las dos monedas siguen teniendo validez jurídica para cancelar operaciones.
Los economistas prevén una contracción del -0,4% para este año. ¿Qué le dice su olfato?
Vamos a llegar a cero o a una cifra parecida a esa.
Nombre: Eduardo Lizano Faith. Formación: Economista. Edad: 75 años. Estado civil: Casado. Trayectoria profesional: Presidente del Banco Central durante cuatro administraciones y hoy es presidente honorario de la Academia de Centroamérica.
Eduardo Lizano

