¿Quién es?
Consiga un “ángel” para su proyecto
Se abre concurso “Yo emprendedor”
Edición 731Director Link Inversiones
Son 48 empresarios que quieren escuchar una idea innovadora de un emprendedor para concretarla, financiarla y ser sus socios.
Se les conoce como la Red de Ángeles Inversionistas y Arnoldo Madrigal los ha reclutado como parte del concurso “Yo emprendedor”, de Link Inversiones, organización que él dirige.
EF buscó a Madrigal para que diera algunos consejos para superar el filtro de la convocatoria que inicia el 18 de agosto y termina el 18 de octubre.
En tres años, Link Inversiones entregó anualmente un promedio de $300.000 para financiar negocios de distinta naturaleza.
¿En qué se fija un “ángel inversionista” cuando decide si apoya o no un proyecto?
Primero, que haya un grupo de clientes dispuesto a pagar por esa idea. Luego, el creador del proyecto debe tener un modelo de negocio, es decir, ¿cómo van a generar la plata?
“A veces la gente cree que tener una buena idea es motivo para recibir un cheque, y eso no es así. Una vez recibimos una idea impactante para un restaurante, llamamos al que la generó y el tipo llegó y dijo: ‘Miren, yo quiero que me paguen un dinero por esta idea y que alguien más lo haga’. Diay, esa persona no entendió de qué se trataba esto...”.
¿Entonces de qué se trata “Yo emprendedor”?
De demostrar que hay un negocio en esa buena idea y de comprometerse con ella. Hay gente que entre cervezas y cafés habla de un negocio y con eso creen que ya tiene la forma de hacerlo. Pero ¿ya tiene un plan de negocio?
“A veces la gente cree que tener una buena idea es motivo para recibir un cheque, y eso no es así. ” Arnoldo Madrigal, director Ejecutivo Link Inversiones
$300.000
es el mosnto promedio que ha dado Link Inversiones para impulsar proyectos de emprendedores.
261
es el número de propuestas de negocios recibidas por Link Inversiones en tres años y medio.
“¿Qué es un plan de negocio? Es la forma en que usted comunica a un tercero que esa plata que tiene en el banco tiene que dársela a usted, y con este plan yo se la voy a multiplicar”.
Ustedes critican la inmadurez de los proyectos que reciben ¿cómo sé si mi idea es inmadura?
La inmadurez se mide desde la perspectiva del inversionista. Póngase del lado de él. Imagine que hoy le dieron millones de dólares y juega de inversionista. Usted dice, yo quiero que la inversión me dé por lo menos el doble de lo que me daría guardar la plata en el banco. Puede ser que no quiera algo muy loco, algo de tecnología. Pero, en esto hay de todo. Tenemos inversionistas que les gustan mucho lo riesgos y apoyan la innovación.
¿Por qué se rechaza un proyecto?
A veces uno llega y pregunta: ‘A ver señorita, ¿cómo ve usted esta empresa en cinco años?’ Y responde: ‘Pues estoy viendo, no sé, quiero ir a hacer una maestría en tal país…’. Ese es el fin de la historia. Nosotros decimos: ‘Bueno, cuando venga de la maestría me llama’.
“Por el contrario, otros dicen: ‘Mire, yo ya estoy probando, ya hablé con productores, voy a montar el negocio de esta forma, solo necesito que usted me ayude con tanto. Entonces, ya tienen muy claro lo que quieren, ya no hay vuelta atrás. Es gente decidida que se dejó ir.
“No necesariamente se trata un buen negocio, pero se tiene la decisión, la convicción. Es importante también que el negocio sea escalable. Si su propuesta es hacer una bar en Tibás y que como está cerca del estadio se va a llenar, eso es más de lo mismo. Pero dígame que quiere hacer software en Limón, y a la Red le interesan esos proyectos fuera de San José”.
¿Qué no hay que hacer para aumentar las probabilidades de que un “ángel” se haga socio de un emprendedor?
No hay que carecer de verdadero compromiso personal. Tu empresa es tu vida. No es algo de ir a probar a ver qué pasa.
“No hay que estar desubicado. ¿Usted ya investigó bien con terceros lo que quiere hacer? ¿Es una ocurrencia o algo con sustento? ¿Tiene información de cómo funciona el mercado?
“Finalmente: no meta a su familia como primer recurso para su proyecto. ¡No embarque a su mamá hipotecando la casa! Nosotros le vamos a preguntar de su vida personal, de su situación. Esta oportunidad no puede ser para resolver sus problemas personales inmediatos”.
Arnoldo Madrigal