Tiempo de reflexión
Edición 747PedroOller
La profesión de abogado enfrenta a una serie de retos que demandan no solo la mayor seriedad sino también el más arduo compromiso para de empujar –ojalá proponer– cambios acordes con los tiempos y no ser arrollados por las nuevas realidades.
¿Cuáles son las prioridades? El Centro de Desarrollo, Innovación e Investigación Jurídica para Latinoamérica (C+I+i), reunido en Madrid, España, el pasado 11 de noviembre, señaló algunas: temas de gobierno corporativo y societario, globalización y regulación, arbitraje internacional, salvataje empresarial e implementación de esquemas de infraestructuras exitosos. Me quedo corto en virtud de las limitaciones de espacio en esta página.
Se trata de desafíos complejos e imposibles de resolver por medio de los instrumentos tradicionales.
En palabras de Antonio Garrigues, presidente del bufete español Garrigues –con operaciones en diversos países del mundo–, el estamento jurídico se encuentra paralizado frente a las nuevas realidades de los tiempos.
En su opinión, el problema es que el gremio jurídico ha dejado de caminar al ritmo de los tiempos, preocupado únicamente por atender sus necesidades presentes y ha obviado temas novedosos o de desarrollo investigativo e innovador, entre ellos la bioética.
Con él coincidió Enrique Iglesias, secretario general iberoamericano del C+I+i, quien dijo: “En todo el mundo se necesita innovar porque los cambios que nos va a dejar esta crisis son de tal magnitud que lo único seguro es que el mundo ya no va a ser igual desde el punto de vista de la economía, la sociedad o las relaciones internacionales”.
En este sentido, el abogado y escritor Richard Susskind presagia el fin de los abogados –a menos de que repensemos esta labor–, debido a tres causas fundamentales:
Primera. Un mercado que tiende hacia la transformación de los servicios legales en productos de consumo masivo.
Segunda. El desarrollo y extensión de nuevas y perturbadoras tecnologías legales.
Tercera. La naturaleza propia de las tareas de los abogados.
Abogado corporativo
Oller Abogados
“Los abogados enfrentamos desafíos complejos, imposibles de resolver por vías tradicionales”.
En dicho contexto, Costa Rica, se debe una misión/visión país no solo en materia de reformar la normativa existente, sino también en relación con la vorágine legislativa que ha absorbido la práctica jurídica.
Uno podría pensar que los diputados deberían asumir la parte de la tarea que les corresponde, sin dilatar su materialización. Pero el sistema, enfrascado en su propio clientelismo, no brinda muchas esperanzas.
Sin embargo, como bien apuntó Iglesias, dentro de este proceso de pensamiento, ideas y propuestas, participa un relevante movimiento latinoamericano de 100 juristas reunidos alrededor del C+I+i.
La cita en Madrid nos enseñó que si la voluntad existe, siempre hay una vía para los cambios.
Rescato las palabras de Iglessias: “La innovación significa recuperar ciertos valores. Adam Smith antes de estar en la econcomía, enseñaba ética. Hay que recuperar la ética y la transparencia en los negiocios. Confío en lograrlo porque confío en el poder de las ideas”.

