
German Fonseca /Para EF
Una crisis de uno a dos años
“Debemos darnos golpes en el pecho si la economía no crece en el 2009”
Edición 704Recurrir a alguien para presagiar la economía nos llevó a un pragmático Luis Liberman, resultado de la combinación entre economista y banquero.
Algunas respuestas no son tan precisas como las que los empresarios quisieran pero dan algunas luces para vislumbrar los próximos meses.
Duración e impacto son las dudas más presentes. “Debemos darnos golpes en el pecho si la economía no crece este año”.
Se negó a pronosticar duración en la primera pregunta pero lo hizo en la última. “Esto va a durar uno o dos años, y en ese tiempo uno no hipoteca su futuro”.
¿Cuánto durará la crisis?
Es imposible contestar. La conducta de la gente, las respuestas a cambios en la política económica se ven matizadas por lo que la gente ve alrededor. Está tan complicada la situación que no se sabe cómo van a actuar el consumidor y las empresas. No se puede evaluar esta crisis con la de 1929, porque ahora es una economía muy diversificada. En el 29 Estados Unidos era la China de ahora.
“Uno recomienda prudencia a la gente, pero si todos lo hacemos eso nos lleva a una recesión”.
¿Tiene más temor de lo que pueda pasar que optimismo?
No veo en este momento, aparte de las acciones de los gobiernos, señales de que algo esté empezando a mejorar. En condiciones normales, hay estudios econométricos que pueden ayudar a predecir, pero en esta coyuntura eso es difícil.
¿Qué tanto hará Obama la diferencia?
Ayuda, pero, ¿cuánto se demora en tener efecto? Si la gente se siente más confiada en su trabajo, que no lo va a perder, gastará más.
¿Habrá despidos aquí, al estilo de Estados Unidos?
Se van a dar, más de lo que uno quisiera. Construcción no hay manera de que pueda crecer; los esfuerzos del Gobierno en obra pública no rinden de inmediato pues se tienen que aprobar los préstamos y luego ejecutar las obras. Sin embargo, hay otras inversiones que ya empezaron, las del ICE por ejemplo.
“Construcción es el sector más complicado. No veo despidos tan drásticos como en Estados Unidos, pero sí habrá pues las empresas deben reducir gastos si venden menos”.
Los bancos centrales en estos países ayudan a la reactivación. ¿Debió nuestro Banco Central hacerlo?
Estados Unidos tiene una moneda que, aunque se devalúe, no está sujeta a un ajuste cambiario que lo pueda poner en problemas para hacer frente a sus pagos. También los europeos tienen cierta comodidad de poder ampliar las brechas externas.
“En Costa Rica no se puede hacer eso porque el déficit de cuenta corriente (faltante en divisas) cerró el año pasado en 9%. Si se hace lo de Estados Unidos, iríamos a una explosión cambiaria. El costo económico de eso sería mayor que el de hoy”.
¿Qué debemos esperar este año?
El Gobierno va a ayudar a mitigar los efectos en la economía. Aún así, soy más pesimista que el Banco Central. Debemos darnos golpes en el pecho si la economía no crece, es decir, que no decrezca. Si la economía internacional se comporta de otra manera este año, las exportaciones podrían mejorar y podríamos tener un panorama mejor.
¿Jugará la Asamblea políticamente?
Hay que ver si después de todas las poses y discursos se hace lo necesario. No creo que le vayan a dar un cheque en blanco al presidente Arias.
Si se detiene la innovación, ¿cuánto se afectará el futuro?
En la crisis de los ochentas, muy diferente a la de hoy en el país, se buscaba la sobrevivencia semana a semana.
“Esa época no la veo porque no estamos tan desordenados. Esto va a durar uno o dos años, y en esa tiempo uno no hipoteca su futuro”.
Nombre: Luis Liberman Ginsburg. Formación: Economista y banquero. Edad: 62 años. Estado civil: Casado. Trayectoria profesional: Miembro de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa) y gerente de Scotiabank.
Cuide la liquidez: muchas empresas medianas sí cuidan su liquidez y tienen una buena disciplina. Aquí no deberíamos esperar un problema.
Cuide sus clientes: cuando la crisis termine es importante que ellos sigan allí, con usted.
Cuide sus costos: hay que aprovechar y ver dónde están los cuellos de botella, la grasa, cómo están los flujos de trabajo y dónde están las eficiencias. Hay muchas empresas haciendo esto. Durante las crisis las empresas se vuelven creativas.
Fuente Luis Liberman.




